Clima impredecible: lluvia intensa, frío y el efecto de El Niño

La llegada de la primavera no ha traído consigo el clima habitual de la estación. En un solo día, como sucedió este jueves, pueden registrarse aguaceros, lloviznas persistentes, breves momentos de sol y nuevamente precipitaciones. Además, el frío es notable. Por ejemplo, este viernes se experimentaron temperaturas mínimas de 12 grados y máximas de 18, junto con lluvias leves. Parece necesario mantener a mano un abrigo “pesado”.

¿Por qué es posible observar lluvias intensas por la mañana, una pausa al mediodía y el regreso de las lloviznas por la noche? ¿Se le puede atribuir esta situación al fenómeno de El Niño? Según el experto meteorólogo Marcelo Madelón, se trata de la interacción de dos fenómenos que, cuando coinciden, perpetúan las condiciones inestables.

Un fenómeno persistente bloqueando el clima favorable

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Madelón señala que “en gran parte del territorio, llevamos días bajo cielos cubiertos, lluvias frecuentes, tormentas esporádicas, breves intervalos de sol y el retorno de las lluvias”. Detrás de esta secuencia se encuentra un centro de alta presión cerca de las costas de Chubut, el cual introduce aire frío y húmedo desde el sudeste hacia el continente.

Durante su trayecto por el Atlántico, esta masa de aire se cargará de humedad. Al llegar al territorio, propicia la formación de abundante nubosidad y lluvias, incluso en un contexto de temperaturas bajas para el momento del año.

El meteorólogo describe esta situación como un anticiclón de bloqueo. Este sistema de alta presión, al mantenerse casi inmóvil, impide el avance normal de la circulación atmosférica. Como resultado, la lluvia persiste y las pausas de mejor tiempo no logran estabilizarse.

En circunstancias normales, los sistemas meteorológicos se alternan, permitiendo periodos de sol después de días de inestabilidad, usualmente cada seis o siete días. No obstante, con el bloqueo actual, este patrón se interrumpe. Madelón explica que para un cambio sostenido en el clima, el anticiclón debería moverse hacia el este.

El Niño, fenómeno climático que afecta las temperaturas del Pacífico ecuatorial, es el segundo factor involucrado. Este fenómeno altera el patrón de lluvias en diferentes regiones del mundo. En este contexto, Madelón apunta que está incrementando el nivel de humedad, “lo que se traduce en niebla, lloviznas frecuentes, tormentas y cielos nublados”.

La combinación de estos elementos provoca un clima inestable, “el anticiclón trae aire frío y húmedo desde el Atlántico mientras El Niño incrementa la humedad”. El resultado es una sucesión de días inestables con lluvias que van y vienen en un mismo día.

Aunque El Niño tiene un impacto en el clima, no es el único responsable de los cambios meteorológicos. La alternancia entre lluvias, lloviznas y momentos breves de sol también responde a la dinámica atmosférica local y la presencia persistente del sistema de alta presión.

Primavera fresca y un verano potencialmente lluvioso

El panorama se extiende más allá de estos días. Si continúan las condiciones asociadas con El Niño, Madelón advierte que el resto de la primavera y el verano de 2027 podrían experimentar más lluvias y tormentas de lo usual. Una mayor frecuencia de estos fenómenos eleva la probabilidad de que algunos sean severos, aunque no todos los eventos llegarán a ser extremos.

El impacto ya es evidente, según el meteorólogo, en el aumento del caudal de los ríos Paraná, Uruguay y Paraguay, junto con otros cursos de agua en la cuenca del Plata, generando inundaciones en la Mesopotamia argentina. Las precipitaciones en las cabeceras de esos ríos, especialmente en el sur de Brasil, además de las lluvias en Uruguay y Paraguay, contribuyen a este cuadro.

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Entender la diferencia con La Niña es crucial. Mientras El Niño trae condiciones más húmedas, La Niña se asocia con sequías y olas de calor en varias regiones debido a la menor disponibilidad de precipitaciones.

Madelón enfatiza que “la primavera no necesariamente será fría todos los días”. Sin embargo, dado el pronóstico de una estación más húmeda, ya confirmado, es necesario prepararse para un ciclo de lluvias, breves pausas y nuevas tormentas.

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