De Carlos Gardel se pueden afirmar varias certezas: falleció como una estrella de la música en un accidente aéreo en Colombia, su carrera despegó en Buenos Aires, y su lugar de nacimiento sigue siendo fuente de especulación. Este miércoles, el Parlamento uruguayo aprobó una ley que fija el 11 de diciembre como el Día del Natalicio del Zorzal, basándose en un documento que lo señala como oriundo de Tacuarembó. Casi un siglo después de su partida, la controversia resurge: fue un auténtico porteño, pero ¿dónde nació realmente?
En una entrevista con Clarín, Osvaldo Barsky, experto biógrafo de Gardel, criticó tajantemente la nueva normativa uruguaya, calificándola como “un disparatado error” por parte del Parlamento.
“Es imprescindible que ambas naciones entiendan que Gardel fue verdaderamente el cantante del Río de la Plata. El tango que él popularizó nació de la íntima relación entre Buenos Aires y Montevideo”, destaca Barsky. Este historiador ha publicado tres extensas obras sobre Gardel: “Gardel. La biografía” (Taurus, 2004; casi mil páginas), “La Buenos Aires de Gardel” (Sudamericana, 2008) y “Gardel, el cantor del tango” (Editorial del Zorzal, 2010).
La controversia sobre el nacimiento del Zorzal Criollo
La disputa sobre el lugar de nacimiento de Gardel, largamente debatida, retomó relevancia este miércoles con la decisión del Senado uruguayo de reconocer oficialmente el 11 de diciembre como su cumpleaños basándose en documentaciones que lo registran como nacido en Tacuarembó.
El documento esgrimido surgió a comienzos de este año, impulsado por la Comisión Gardel Rioplatense (CGR), al exponer un registro del consulado uruguayo en Buenos Aires, fechado el 8 de octubre de 1920, donde Gardel afirmaba haber nacido en Tacuarembó el 11 de diciembre de 1887. “Hemos hallado la Piedra Rosetta de Gardel, el documento original que refuerza su verdadera identidad”, celebró Gustavo Colman, investigador y músico de la CGR.
Este documento, que sustenta la propuesta de ley, está pendiente de promulgación por el gobierno uruguayo. Sin embargo, Barsky cuestiona la autenticidad del documento: sostiene que es producto de una falsificación facilitada por el propio Zorzal en 1920.
Ventajas y necesidades previas al viaje a Europa
Para entender la razón detrás de ese documento, debemos remontarnos a 1911. En Buenos Aires, Gardel conoció a José Razzano, un cantante y compositor uruguayo, compartiendo ambos una afinidad por la música y un origen común de inmigrantes.
Razzano, nacido el 25 de febrero de 1887 en Montevideo, fue trasladado con su madre al barrio de Balvanera a los dos años. Muy cerca residía Gardel, quien también había llegado en su infancia a Buenos Aires. De Gardel se sabía poco: vivía en Abasto y tenía una estrecha relación con su madre, conocida como Berta.
Ese mismo año, amantes de la canción criolla reunieron a Razzano y Gardel en la casa de un pianista llamado Gigena, en Abasto, formando la primera sociedad musical del cantante.
En menos de una década, ambos ya habían realizado giras por toda Argentina y el exterior los esperaba. Sin embargo, enfrentaban un obstáculo: Gardel no poseía pasaporte ni partida de nacimiento.
La solución apareció en el consulado uruguayo en Buenos Aires, el 8 de octubre de 1920. Acompañado por Razzano y Juan Lagisquet Mogordoy, Gardel declaró nacer en Tacuarembó el 11 de diciembre de 1887.
En aquel momento, Gardel se presentó como soltero y artista, afirmando residir en Buenos Aires y siendo hijo de Carlos y María Gardel, ambos fallecidos, según su versión.
Las razones detrás de un engaño con el origen
Barsky explica que dicho engaño se debió a motivos personales y situaciones geopolíticas, como la guerra mundial y una cédula que podía comprometerlo con el servicio militar francés.
“Durante la Primera Guerra Mundial, Francia, al igual que otras naciones europeas, promulgó leyes severas para enlistar a sus ciudadanos, incluidas personas como Gardel, que no tenían lazos con Francia”, comenta el investigador.
La necesidad de mantener su identidad oculta lo llevó a buscar un documento que no delatara su origen francés, usando el resquicio de la legislación uruguaya para crear una nueva identidad.
El subterfugio alimenta hoy la versión uruguaya de su nacimiento.
“Consiguieron contacto en la embajada uruguaya y generaron un acta donde él se autoproclamó Carlos Gardel, hijo de María y Carlos Gardel, nacido en Tacuarembó”, relata Barsky.
Barsky concluye: “Lo ocurrido en Uruguay se sustenta en esta falsedad, que ahora ha sido tomada como documento fidedigno, aunque no aporta novedad alguna”.
Por qué se seleccionó Tacuarembó como el lugar de nacimiento
Según Barsky, la legislación del vecino país permitía crear un certificado oficial que parecía legítimo y ayudó a alimentar la versión uruguaya.
“El acta del consulado, que es el origen de la nacionalidad uruguaya del cantante, fue posible bajo una normativa permisiva, condicionada solo a la presentación de testigos creíbles”, detalla el investigador.
—¿Por qué elegir Tacuarembó y no otra ciudad?
—Porque Lagasquet Mogordoy, testigo allí, vivió en Tacuarembó, haciendo más creíble la información —afirma Barsky.
—Si ese documento no tenía validez en Uruguay, ¿por qué lo solicitó Gardel?
—Para tramitar la ciudadanía argentina, necesaria para obtener identificación argentina y un pasaporte. El acta permitió conseguir la cédula de la Policía Federal Argentina, paso posterior para obtener el pasaporte, sobre la base del origen ficticio en Tacuarembó.
El zorzal alcanzó fama internacional, y en 1923, junto a Razzano, llevaron su música a Europa, primero a España y luego a París, donde el reconocimiento aumentó. Fueron halagados por la realeza y otros dignatarios relevantes.
Para 1925, el príncipe de Gales ya había mostrado su aprecio por su música, y Gardel continuó grabando, tocando corazones a nivel mundial. En 1928, su debut en París lo lanzaría al éxito, realizando grabaciones exitosas y actuando ante el presidente francés, con París y otras ciudades adorándolo.
En 1930, filmó varios cortos visuales y apareció en la primera emisión televisada de Londres, haciéndose aún más famoso. Gardel popularizó el tango en ambos lados del Atlántico, conquistando corazones con su canto antes del Mundial de Fútbol en 1930.
En 1933, dejó escrito un testamento que reafirma su origen francés: “Soy nacido en Toulouse el 11 de diciembre de 1890, hijo de Berthe Gardès”. Se conserva en Buenos Aires, un documento clave que contrasta con documentos uruguayos.
El trágico accidente en Medellín el 24 de junio de 1935 truncó su vida. Con él viajaba un pasaporte consignando su origen en Tacuarembó. Su edad, según el testamento, sería de 44, según el pasaporte, 47; pero fue una indiscutida estrella musical a nivel mundial hasta su último día.
El cuestionamiento a la interpretación uruguaya de Gardel
“Es lamentable que Uruguay siga este camino de tergiversaciones, empañando el verdadero aprecio que Gardel sentía por el país”, señala Barsky. “En Montevideo, donde era enormemente querido, él residió y tenía un proyecto de vivienda que ahora es un museo”.
—Tacuarembó también le dedica un museo al Zorzal —comenta Clarín.
—Sin embargo, no cuenta con evidencia física alguna de su presencia allí. No estuvo ni fue conocido por el pueblo de Tacuarembó, como han admitido testimonios de la zona —responde Barsky.
—¿Por qué persisten las dudas sobre su origen?
—En París, sus actividades requerían documentación como la “carta valable”, donde nuevamente ofreció información dudosa sobre sus padres, originarios de diversas partes de las Américas. Pensaba en ocultar detalles —dice Barsky.
—¿De dónde proviene entonces la creencia de su origen uruguayo?
—En los años 60, surgió la teoría de su nacimiento tacuaremboense, presentándolo como hijo ilegítimo del militar Carlos Escayola y Berta, aunque no hay base documental que lo respalde. Todo está lleno de acrobacias creativas que no sostienen un análisis serio.
Barsky aclara que, “en definitiva, el documento firmado en Buenos Aires debería tener respaldo en Tacuarembó, pero no es el caso”.