Presentación de cambios importantes en la ley de salud mental
Este miércoles, el oficialismo detalló los cambios introducidos en una propuesta que busca modificar la Ley de Salud Mental vigente desde 2010. Se tratan de diez puntos enfocados en cambios extensamente discutidos por organizaciones y familias que promueven una nueva reglamentación. Las actualizaciones abarcan desde nuevos criterios para intervenciones voluntarias, cambios en el proceso judicial, hasta un sistema especializado para niños y adolescentes. Además, se mantuvo la prohibición de manicomios, un aspecto crucial del debate.
Rol de Patricia Bullrich en el nuevo proyecto
La jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, encabezó la presentación del proyecto, junto a Ivanna Arrascaeta, presidenta de la Comisión de Salud, y Nadia Márquez, líder de la Comisión de Legislación General. El oficialismo expresa confianza en obtener un dictamen para el proyecto este jueves.
Revisión del criterio de internación involuntaria
El cambio central consiste en eliminar el criterio de “riesgo cierto e inminente”, que hasta ahora permitía la internación involuntaria solo cuando una persona representaba un “riesgo cierto e inminente” sin alternativa ambulatoria eficaz. La modificación pretende que los profesionales evalúen conductas que sugieran un posible daño sin esperar a que el peligro sea inminente. De esta manera, se busca intervenir antes de que se presente una situación grave. Alberto Trimboli, fundador de la Asociación Argentina de Salud Mental, criticó este cambio por ser demasiado amplio e impreciso, mientras que Marina Charpentier, madre del músico Chano, lo apoyó, subrayando que podría facilitar la intervención en casos críticos de consumo o psicosis.
Procedimientos para la internación involuntaria
La ley 26.657 exige que una internación involuntaria cuente con la evaluación y firma de al menos dos profesionales, uno de ellos siendo psicólogo o psiquiatra. El cambio propuesto permite reemplazar la obligatoriedad de un psiquiatra por un médico, preferiblemente con formación en psiquiatría o salud mental. Además, se incluye la posibilidad de teleconsultas cuando no haya psiquiatras disponibles en el área. Sin embargo, Trimboli mostró preocupación por la falta de especialización en estos diagnósticos, mientras que Charpentier abogó por la participación de distintos especialistas en la atención de pacientes.
Cambios en la notificación y supervisión judicial
La regulación vigente establece notificaciones y monitoreo judicial para internaciones involuntarias. Según Patricia Bullrich, el nuevo diseño elimina la exigencia de autorización judicial previa, reemplazándola por una notificación al juez, quien podrá intervenir en casos de conflicto. Trimboli aprobó la medida alegando que los jueces no poseen competencia clínica, mientras que Charpentier enfatizó que la intervención judicial solo es necesaria si el tratamiento no es aceptado por el paciente.
Consideración de adicciones más allá del uso de sustancias
Otro cambio sustancial sugerido es la ampliación de la concepción de “consumos problemáticos” para comprender un mayor rango de adicciones y comportamientos compulsivos. Bullrich citó la ludopatía como una conducta adictiva que afecta la salud mental, proponiendo incluirla bajo la misma categoría junto a las adicciones a drogas legales e ilegales.
Promoción de la atención comunitaria sobre los manicomios
Se ha discutido ampliamente la prohibición de los manicomios y las prácticas asociadas, en concordancia con la versión original del proyecto. Se promueve el fortalecimiento de la atención ambulatoria, domiciliaria, casas de convivencia, hospitales de día y centros de capacitación laboral, entre otros servicios alternativos, para ofrecer un tratamiento más digno y moderno para los pacientes, según Charpentier.
Otros cambios en el proyecto de ley
Se delimita la participación de familiares en el proceso de apoyo para aquellos que no tienen una red cercana. Además, se incorpora un esquema de atención especializada para infantojuveniles y establece restricciones a la internación de menores con adultos. Se sugiere la creación de un plan de egreso con objetivos claros y apoyos externos. También se contempla que las personas puedan decidir con anticipación sus tratamientos en casos donde no puedan expresar su voluntad.
