Liberación y Regreso Inminente
Agostina Páez, una abogada oriunda de Santiago del Estero, fue detenida en Brasil durante dos meses por una acusación de injuria racista. Después de haber sido liberada de la tobillera de rastreo y de pagar una fianza, podrá retornar a Argentina tras completar algunos trámites administrativos.
El Pago de la Fianza
La abogada argentina, representada por su defensora Carla Junqueira, logró que la justicia de Río de Janeiro aceptara un recurso de habeas corpus. Así, se pagó una fianza de aproximadamente 97 mil reales, cerca de 19 mil dólares, para liberar a Páez del dispositivo electrónico que la mantenía vigilada.
El oficial de justicia usó una herramienta similar a una tijera de podar para cortar la pulsera de la tobillera, poniendo fin a los más de dos meses de arresto domiciliario que soportó la abogada, quien inicialmente había estado en Río de Janeiro de vacaciones con amigas. El incidente ocurrió en un bar cuando empleados realizaron gestos inapropiados hacia el grupo.
Con el abono de la fianza, la autoridad judicial en Brasil levantó las restricciones de movilidad impuestas a Páez, permitiéndole moverse libremente y regresar a Argentina tras completar los trámites migratorios necesarios y encontrar un vuelo disponible.
Se prevé que Páez pueda tomar uno de los vuelos directos a Ezeiza esta noche o mañana, aunque ni ella ni su familia han comentado públicamente sobre sus planes inmediatos.
De acuerdo a las resoluciones de la Octava Cámara Criminal, el juez Luciano Silva Barreto consideró sin fundamento legal el mantenimiento de la tobillera tras finalizar la recolección de evidencias, destacando que la obligación de permanecer en Brasil era un “constrangimiento ilegal flagrante” y carecía de propósito procesal.
Además, Barreto subrayó que la estadía forzada de Páez en Brasil representaba una “violación continua y progresiva de su derecho de circulación libre”.
Desde el 14 de enero, cuando las autoridades brasileñas tomaron medidas tras una queja de empleados de un bar en Ipanema, Páez estuvo detenida, permaneciendo en gran parte fuera del ojo público mientras preparaba su defensa. Recientemente, optó por un cambio de abogado y estrategia legal para superar la situación complicada por desproporcionadas demandas de indemnización ahora desestimadas.
En sus últimas declaraciones, Páez compartió su angustia y desesperación por superar la situación que enfrentaba antes de la resolución positiva de su caso.
