“Estamos perdiendo lo poco que poseíamos,” menciona una vecina afectada por las intensas lluvias que han golpeado a Tucumán recientemente. En tan solo 24 horas, precipitó la cantidad de agua que normalmente caería en un mes. Las fuertes lluvias de 170 milímetros dejaron hogares inundados, las clases tuvieron que ser canceladas y las previsiones para los próximos días no son esperanzadoras.
A pesar de estar en temporada de lluvias, el norte argentino está experimentando volúmenes récord de precipitaciones durante este verano. Además de Tucumán, las provincias de Salta y Jujuy también están entre las más afectadas, pero la situación más crítica la enfrentan actualmente las familias tucumanas.
“Lo perdido no se recuperará”, expresa Elsa, otra damnificada por las inundaciones. En las historias de los afectados, se percibe un terror que se revive, recordando trágicamente el 2017, cuando muchos lo perdieron todo debido a las lluvias.
Impacto en las localidades más afectadas
Aunque las tormentas han causado estragos en toda la provincia, algunas comunidades están más gravemente afectadas. En La Madrid, un informe de La Gaceta expuso la situación que se vive en las entradas del pueblo este miércoles.
Desde la Ruta 157, se puede observar cómo los habitantes abandonan sus viviendas únicamente con lo esencial. Muchos han estado fuera por horas. Previendo el aumento del nivel del agua, algunos de ellos tomaron la decisión de salir el martes por la tarde antes de que la situación empeorara.
Una mujer, cubierta por una manta mojada, compartió su testimonio: “Cerramos la casa y nos dirigimos hacia la carretera”, comentó visiblemente alterada. El acceso a este lugar está limitado y solo unos pocos logran llegar a la carretera.
Rescatando vidas en medio del caos
En la emergencia, algunas cámaras captaron el rescate de un anciano que luchaba por salir de la corriente. Este incidente fue documentado por el medio La Gaceta. En medio de una calle que se transformó en un río, el anciano fue socorrido por los equipos de rescate empleando una grúa.
También los animales enfrentan peligro. Algunos han sido salvados y llevados a la seguridad por sus dueños, mientras otros perros se ven flotando, exhaustos y sin rumbo claro.
Bajo una improvisada carpa y al aire libre, Lilia, una habitante del lugar, trató de salvar lo posible. A las seis de la tarde del martes, se trasladó a la ruta con un carrito cargado de pertenencias: una mesa, ollas, platos, ropa y hasta su cocina.
Cerca de 300 personas fueron evacuadas y todavía ignoran el estado en el que se encuentran sus hogares, completamente anegados por la persistente lluvia.
Respuesta y precauciones ante el desastre
Este miércoles, el gobierno decretó la suspensión de las clases en instituciones tanto públicas como privadas. La medida apunta a dos objetivos: proteger a los afectados y usar estos lugares como albergues temporales.
Completas familias han tenido que improvisar refugios provisionales al costado de la carretera o en zonas más altas. Entre el frío y la humedad, con ropa húmeda, comienzan a recibir asistencia en diferentes áreas afectadas.
Los residentes critican la carencia de obras necesarias y aseguran que en los barrios periféricos las inundaciones se convirtieron en una constante. Mientras los trabajos de ayuda siguen, los damnificados demandan soluciones y lo más básico: ropa, comida, atención médica y techo, conscientes de que nadie responderá por lo perdido.
Situación actual y previsiones
El nivel del agua empieza a bajar en la ciudad, aunque hay áreas donde persisten inundaciones. Los destrozos incluyen árboles caídos, algunos derrumbes y cortes totales en ciertas rutas.
La Dirección Provincial de Vialidad de Tucumán ha instado a los conductores a transitar con máxima prudencia. Entre los lugares más afectados se encuentra la Ruta Provincial 304, ubicada entre la Ruta 310 y el Dique El Cajón. También se han reportado inconvenientes en la Ruta Provincial 338 y la 308, resultando en cierre del tránsito.
Un trayecto alternativo fue habilitado exclusivamente para peatones y motociclistas en la Ruta 341, a la altura del kilómetro 31. Se siguen llevando a cabo labores de limpieza y control.
En cuanto a las proyecciones climáticas, se anticipan más lluvias en los próximos días, manteniendo a la provincia en alerta. El pronóstico sugiere altas probabilidades de lluvia hasta el sábado, con un alivio previsto recién para el domingo, aunque el lunes podría haber nuevamente tormentas.
D.D.
