Más de 17 millones de niños y niñas requieren ayuda humanitaria en Sudán

Después de más de tres años de conflicto armado constante, Sudán se ha convertido en uno de los entornos más peligrosos para los niños. La emergencia humanitaria en este país del norte de África sigue agravándose diariamente y parece no tener fin próximo. La violencia ha desplazado a más de nueve millones de personas, obligándolas a abandonar sus hogares en busca de seguridad. Los servicios fundamentales de salud y educación se encuentran paralizados.

La situación crítica para la infancia

En este escenario, los niños y niñas son quienes más sufren: según datos de UNICEF, unos 17.300.000 requieren de asistencia humanitaria. Desde enero, la organización ha evaluado a más de 4.5 millones de menores para detectar desnutrición aguda, que representa un riesgo mortal para ellos.

Vulnerabilidad extrema ante la violencia

Además, estos niños son especialmente propensos a sufrir violencia: la muerte de seres queridos, la separación familiar, el reclutamiento forzado en grupos armados y el abuso sexual son amenazas constantes para su existencia. Aquellos que logran escapar enfrentan un futuro incierto, carente de educación, protección y espacios para el juego, perdiendo así su infancia tal como la conocían.

Una nueva oportunidad para Genan

La pequeña Genan, de siete meses, enfrentó grandes dificultades al inicio de su vida. Su madre falleció apenas treinta minutos después de darla a luz, dejándola bajo el cuidado de su tía Rehab. Nueve días más tarde, a pesar de los esfuerzos, Genan estaba críticamente mal: no se alimentaba adecuadamente y sufría de desnutrición grave.

Con desesperación, Rehab la trasladó a un hospital en Damazine, apoyado por UNICEF, donde fue ingresada a un programa de tratamiento y atención nutricional. Allí, recibió Alimento Terapéutico Listo para Usar (ATLU), un suplemento rico en vitaminas y minerales diseñado para combatir la desnutrición severa.

Actualmente, Genan está fuera de peligro y su tía expresa alivio: “Ha ganado peso y su salud ha mejorado. Si su madre estuviera entre nosotros, se sentiría tranquila y contenta al ver que su hija crece como ella esperaba”, relata emocionada.

Genan consume Alimento Terapéutico Listo para Usar proporcionado por UNICEF, lo que le permitió superar la desnutrición aguda y salvar su vida. Foto: UNICEF

Curar las heridas invisibles

La violencia no solo provoca daños físicos; también deja cicatrices emocionales que pueden volverse crónicas sin la atención adecuada. Desde que su vida cambió por completo debido al conflicto armado, Walaa, de 4 años, dejó de comunicarse. “A veces se queda en silencio, tiembla de miedo y su cuerpo se enfría”, relata su madre.

Sometidos a largos desplazamientos forzosos, Walaa y su familia recorrieron más de 1.500 kilómetros huyendo del peligro. Días de caminatas y noches a la intemperie, amenazados por bombas y ocultos en bosques, dejaron una profunda marca en ella.

“A veces se duerme sobre mis piernas, y de repente, entra en pánico. Cuando la abrazo, siento su corazón latir rápido por el miedo”, explica su mamá.

Una vez en Alkarama, un punto de acogida para desplazados, Walaa comenzó a asistir a una clínica de apoyo emocional de UNICEF. “Al principio no comía ni bebía, y no podía expresar ni lo más básico, como tener hambre o querer ir al baño”, cuenta Amal Abdullah, especialista en salud mental del centro.

“El apoyo psicológico es vital, especialmente durante una guerra, pues los niños enfrentan situaciones extremadamente difíciles”, resalta. Mientras tanto, su madre comparte su mayor deseo: “Solo quiero ver a mi hija recuperar su felicidad. Deseo lo mismo para todos los niños”.

Walaa participa en una sesión de dibujo como parte de su tratamiento psicosocial en un Espacio Amigo de la Infancia respaldado por UNICEF. Foto: UNICEF

Tu colaboración en acción

UNICEF se ha propuesto llegar a 7.9 millones de niños con servicios esenciales como salud y nutrición, acceso a agua potable, educación y apoyo psicosocial. También apoya el fortalecimiento de sistemas de protección infantil, como la reunificación familiar, la educación sobre peligros de minas y la creación de espacios seguros.

La crisis persiste y los relatos como los de Genan y Walaa se repiten en Sudán. Allí, millones de menores todavía dependen de la asistencia humanitaria urgente para salvar sus vidas y recuperar su infancia.

Para mantener esta respuesta activa, la solidaridad es esencial. Quienes deseen colaborar pueden unirse a la campaña llamando al 0810-333-4455 o visitando unicef.org.ar/unsol. Los nuevos colaboradores o aquellos que incrementen su donación mensual participarán en el sorteo: Renová tu casa con Naldo. Consulta los términos y condiciones en unsolparaloschicos.com.ar.

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