El cáncer pulmonar es el más común en el ámbito global y también el que causa más muertes. A pesar de que su principal causa de riesgo es evitable, continúa representando uno de los mayores desafíos en oncología. Muchas veces, el diagnóstico llega tarde debido a que hay innumerables fumadores con años de hábito y jóvenes que recién se inician en el consumo de cigarrillos y vapeadores. No obstante, la detección temprana puede alterar el curso que parecía inmutable para numerosos pacientes.
Jens Vogel-Claussen, quien dirige el Departamento de Radiología del Charité, denomina esto como “prevención integral”. Durante un recorrido con periodistas por las impresionantes instalaciones de diagnóstico por imágenes del Virchow-Klinikum, uno de los cuatro campus del Charité en Berlín, Vogel-Claussen enfatiza por qué este hospital ocupa continuamente los primeros lugares en los rankings de hospitales universitarios más prestigiosos de Europa.
Este miércoles, Alemania implementa su programa nacional de cribado para el cáncer de pulmón, financiado por el sistema de salud pública para las personas en riesgo. En el Charité, gracias a su naturaleza universitaria, Vogel-Claussen y su equipo empezaron hace semanas con un método diagnosticador poco invasivo y altamente eficiente: la tomografía computarizada de baja dosis. Han aumentado la capacidad de atención con sus 13 tomógrafos de última tecnología y simplificado la obtención de citas, las cuales están totalmente reservadas hasta fin de año.
Según el Ministerio de Salud de Alemania, este examen está indicado para personas de entre 50 y 75 años que han fumado durante 25 años o que dejaron el hábito hace menos de una década. Alemania es el octavo país en introducir un programa nacional de cribado; hasta ahora, esto se ha implementado en EE.UU., China, Taiwán, Corea del Sur, Croacia, Polonia y República Checa, según informa la Fundación Europea del Pulmón. No existe equivalente en Latinoamérica.
Está respaldado por pruebas científicas en continuo crecimiento. Los estudios realizados en Bélgica y los Países Bajos, conocidos como NELSON, así como otro en Estados Unidos, demostraron que la tomografía es clave para la detección precoz y la consecuente reducción de la mortalidad. Un grupo liderado por Vogel-Claussen publicó en diciembre en The Lancet Oncology el estudio HANSE, base de las nuevas directrices adoptadas en Alemania.
HANSE calculó una disminución del 20% en la mortalidad por cáncer de pulmón y del 6,7% en mortalidad general. En contraste con las radiografías de tórax, que solo identificaron tumores en fase I el 21% de las veces, la tomografía lo hizo en el 50% de los casos.
El radiólogo compara el impacto de la tomografía en el cáncer de pulmón con la mamografía en el cáncer de mama. En Alemania, los casos de cáncer de mama se dispararon tras requerir mamografías de manera obligatoria, aunque la mortalidad no se alteró significativamente.
En algunos establecimientos de salud públicos y privados en Argentina, la tomografía de baja dosis empieza a considerarse como parte de pruebas piloto aunque aún no se recomiende como herramienta de detección temprana, algo que sí apoyan las entidades de Medicina Respiratoria en el país.
Importancia de la consulta médica temprana
Un pilar del éxito de este sistema está en el consultorio médico. Muchos potenciales pacientes con cáncer pulmonar no presentan síntoma alguno, por lo que es crucial identificarlos a tiempo. Los médicos internistas en Charité están capacitados para reconocer los riesgos y referir a un examen oportuna.
Incorporación de la inteligencia artificial en la imagenología
En el Charité, donde laboran más de 300 profesionales en Radiología, Vogel-Claussen expone diapositivas mostrando nódulos tumorales. La inteligencia artificial es clave para el éxito del sistema, siendo Alemania pionera en autorizar su uso en el análisis de tomografías.
La colaboración entre IA y radiólogos
Federico Collettini, otro experto del Charité, explica que ahora el primer examen de las tomografías lo realiza un algoritmo de IA, con el radiólogo revisando los resultados posteriormente. “Si bien la IA realiza la primera valoración, la última palabra siempre es del radiólogo”, subraya Collettini.
Incluso los ojos más expertos pueden no detectar hasta un 15% de nódulos significativos. La IA, al trabajar con los médicos, ayuda a identificar estos casos. “La IA no solo ahorra costos, sino que incrementa la calidad del diagnóstico”, menciona el director de Radiología de Charité.
Charité, hospital líder en Europa, colabora ampliamente con diversas entidades como la OMS, el Karolinska Institutet y la farmacéutica Bayer para impulsar sus investigaciones, que incluyen casi 780 ensayos clínicos.
Avances futuros en la detección de enfermedades
El hospital está explorando cómo la IA puede revelar más información de la tomografía de baja dosis, mejorando diagnósticos de calcio en coronarias, enfisema y osteoporosis. Es probable que también facilite la detección de cáncer de mama en el futuro. “La dirección hacia donde nos dirigimos es la del radiólogo junto a la IA”, finaliza el especialista alemán.
AS
