Las personas que utilizan medicamentos GLP-1 para bajar de peso experimentan variaciones significativas tanto en la cantidad de peso que pierden como en los efectos secundarios que sufren. Investigadores del Instituto de Investigación 22andMe en Palo Alto, California, intentaron identificar los factores que determinan estas diferencias, y sus hallazgos fueron publicados recientemente en la revista Nature.
Estudios anteriores han indicado que el promedio de pérdida de peso con estos tratamientos en relación al peso inicial es del 10,2%. Sin embargo, hay una notable variación en los resultados: el 4,9% de los participantes perdió más del 25%, mientras que el 32,2% experimentó una disminución menor al 5% o incluso ganó peso.
Según los autores del estudio, “comprender los factores que anticipan la reacción de un individuo a los fármacos GLP-1 puede ser esencial para definir el curso de tratamiento, eligiendo el medicamento adecuado, la dosis y el ritmo de incremento de esta”.
Para desentrañar las bases genéticas de esta variabilidad, se llevó a cabo un estudio completo del genoma sobre la pérdida de peso reportada por los participantes y los efectos secundarios relacionados con el tratamiento en 27,885 personas que recibieron terapias con inyecciones GLP-1. Este análisis permitió identificar una variante genética que tiene una relación significativa con la efectividad de estos medicamentos.
Las personas en el estudio tomaron diversas formulaciones de estos fármacos: Ozempic, Wegovy, semaglutida, Mounjaro, Zepbound y tirzepatida. La mayoría de los participantes fueron mujeres (82,4%) con una edad media de 52 años. Predominantemente, los sujetos poseían ascendencia europea (78,3%), aunque también se incluyó un porcentaje de origen latino (12,9%) y afroamericano (4,2%).
Factores no genéticos
Existen predictores de resultados que no están relacionados con los genes, como el tipo de medicamento, el género (con mejor respuesta en mujeres) y el origen étnico, pues los europeos mostraron mayores mejoras en comparación con latinos y afroamericanos.
Impacto de los genes
Referente a factores genéticos, se identificaron dos variantes que influyen en la efectividad de la semaglutida y la tirzepatida, así como en la manifestación de efectos secundarios leves y severos.
Una variante del gen GLP-1R, situado en el cromosoma 6, podría ser la razón por la cual ciertos individuos responden mejor a la pérdida de peso, aprovechando el mecanismo de estos fármacos sobre dicho receptor. Quienes poseen esta variante tienden a adelgazar más que quienes no la tienen.
Por otro lado, una variante del receptor GIPR, en el cromosoma 19, podría estar relacionada con la intensificación de los efectos secundarios en algunos individuos. Esta variante podría inhibir la vía GIPR, la cual ofrece una barrera protectora contra las náuseas, incrementando así el riesgo de efectos adversos y potencialmente reduciendo la tolerancia del paciente al fármaco.
Estas variantes genéticas, según los autores del estudio, “constituyen blancos farmacodinámicos cruciales para los fármacos GLP1” proporcionando “una base biológica robusta para su rol en la reacción al tratamiento”. Sin embargo, es vital considerar que los hábitos de vida (alimentación y ejercicio) y sus modificaciones son fundamentales para lograr y mantener el éxito de estos tratamientos a largo plazo.
PS
