Homicidio de estudiante en Santa Fe: joven agresor es protegido en ubicación secreta bajo supervisión materna

La ciudad de San Cristóbal está profundamente afectada por el asesinato de Ian Cabrera Núñez, un joven de 13 años que murió al ser baleado por un compañero de clase con una escopeta dentro del patio de la escuela Mariano Moreno. La noche anterior, toda la comunidad de este pueblo en Santa Fe salió a las calles para rendirle homenaje y solicitar Justicia. Mientras tanto, el agresor, de 15 años y legalmente no imputable, pasó la noche en un paradero protegido bajo el cuidado de su madre.

Contexto del agresor

El joven, identificado como G.C. por razones de privacidad debido a su edad, estaba bajo tratamiento psicológico antes de que ocurriera el incidente. Ayer, durante una conferencia de prensa, las autoridades de Santa Fe sugirieron que un conflicto dentro del hogar podría haber desencadenado el hecho, describiendo su situación familiar como “muy complicada”.

Argumentos de la defensa

Néstor Antonio Oroño, el abogado defensor, afirmó que su representado había sido víctima de acoso escolar en el colegio y que incluso había intentado quitarse la vida. Según Oroño, “no mostraba signos de peligrosidad; más bien, era introvertido, pasaba mucho tiempo frente a la computadora y tenía pocos amigos”.

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Protección del menor

Mientras los habitantes de San Cristóbal encendían velas frente al establecimiento educativo, el joven implicado en el incidente permanecía en un lugar cuya ubicación es mantenida en secreto. Tampoco los demás internos están al tanto de su presencia.

De acuerdo con las fuentes de la investigación consultadas por Clarín, esta medida es una protección legal dentro del marco del proceso penal juvenil. Al tratarse de un menor, el caso está regido por una normativa especial. Incluso con la futura reforma de la ley -que reducirá la edad de imputabilidad a 14 años, pero todavía no está en vigor-, se aplican medidas de seguridad en lugar de sanciones punitivas como en el caso de los adultos imputados.

La localización exacta del lugar de resguardo se mantiene en estricto secreto, conocida sólo por el Servicio Penitenciario, la fiscal encargada del asunto y la familia del joven. Otros miembros del sistema judicial involucrados en la causa no tienen acceso a esta información.

El muchacho está acompañado por su madre, quien actúa como su figura de apoyo emocional y asume la responsabilidad legal según lo estipulado en el Código Procesal Penal de menores. Estos son algunos de los derechos que le corresponden al joven por su condición de menor de edad y son medidas similares a las aplicadas en el caso de los sospechosos en el asesinato de Jeremías Monzón, el muchacho asesinado en una fábrica abandonada en Santa Fe.

Según algunos testimonios, el agresor cursa el tercer año en el turno matutino y es parte del equipo de baloncesto en el club que está enfrente del colegio Mariano Moreno. Muchos se sorprendieron con su violento ataque, cuando disparó en reiteradas ocasiones y le quitó la vida a su compañero de 13 años.

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