Agotado de esperar que la justicia tomara medidas contra su agresor, un joven de 19 años decidió hacer público el caso mediante un video en sus redes sociales. Gracias a esto, en pocas horas, el responsable fue destituido de su cargo como docente y se entregó voluntariamente en una comisaría de Posadas, donde fue detenido.
Un caso que salió a la luz
La trama se inició en abril de 2024, cuando Emiliano tenía tan solo 17 años. Su madre, al revisar casualmente mensajes de su hijo, descubrió intercambios con el hombre que había sido su pareja durante seis años, en los cuales Emiliano enfrentaba al hombre por los abusos sufridos.
Acción legal y lucha contra la impunidad
La madre llevó la situación ante la justicia, quedando en manos del Juzgado de Instrucción 3, a cargo de Fernando Verón. El juez ordenó la detención inmediata de J. Romero (46), un docente de informática acusado por el joven de cometer abusos durante un lustro.
A Romero se le imputó abuso sexual con acceso carnal, agravado por la convivencia y la corta edad de la víctima. En el expediente se incluyó un mensaje en el que Romero proponía iniciar una relación cuando la víctima tenía solo once años.
Pese a la gravedad de los cargos, el docente obtuvo la excarcelación al abonar una fianza de tres millones de pesos, decisión que la fiscal Verónica Herbociani apeló. En diciembre de ese año, la Cámara de Apelaciones anuló la resolución y solicitó al juez reconsiderar su fallo con una perspectiva de género y protegiendo los derechos del menor.
Mediante un video publicado en línea, Emiliano expresó su frustración porque Verón liberó al agresor “ignorando mis derechos y mi vulnerabilidad. Pasaron diecisiete días para que quedara libre y, tras más de un año desde la nulidad, sigue sin consecuencias”, contó. Subrayó además que Romero continuaba enseñando en el Instituto San Basilio Magno de Posadas a pesar de las acusaciones.
A lo largo del proceso judicial, el juez no volvió a ordenar la captura de Romero ni elevó el caso a juicio. Emiliano afirmó que “la Justicia de Misiones intentó hacerme invisible” y que su caso “quedó oculto”. También criticó al abogado que inicialmente llevó su caso, ya que no presentó documentación para movilizar el expediente.
En pleno proceso, Emiliano se trasladó a Buenos Aires, cambió su identidad de género y asumió su nuevo nombre. En el video que reavivó el caso, se describe como “un sobreviviente de abuso sexual infantil”.
El colegio de Posadas suspendió al docente tras conocerse la denuncia pública.
Apenas el video se viralizó en redes y medios locales, el Instituto San Basilio Magno decidió apartar a Romero “con el fin de proteger la seguridad y tranquilidad de nuestros alumnos”, según un comunicado del colegio. “Reconocemos la inquietud de las familias y reafirmamos nuestro compromiso con un entorno educativo seguro y respetuoso”, agregaron.
Tras ser notificado de su suspensión, Romero se entregó el jueves en la Seccional Primera de Posadas. Desde la Jefatura de Policía informaron que el juez Verón ordenó que permanezca detenido en relación con el proceso judicial en su contra.
