Vestía una camiseta del Hombre Araña, pantalones cortos azules y sostenía una pequeña mochila en su mano derecha. Su rostro, contrariado, y su voz, temblorosa, rogaban no ir con su madre biológica. Dicho video fue compartido por la compañera sentimental del padre de Ángel, el niño de cuatro años que perdió la vida el Domingo de Pascua en Comodoro Rivadavia.
Lorena Andrade, quien se define como “madre de crianza” del pequeño, divulgó esa filmación y otra en la cual se ve a Ángel junto a una oficial de policía que intenta persuadirlo amablemente para que saliera del hogar de su papá, Luis. En ninguna de las divulgaciones especificó cuándo fueron grabadas, pero este jueves puntualizó que la fecha corresponde al 9 de marzo.
El caso de Ángel ha conmocionado a la comunidad en Comodoro Rivadavia. Ángel no poseía antecedentes médicos preocupantes, sin embargo, fue hallado el domingo a las 7 AM en la casa de su madre biológica con dificultad respiratoria. Tras un diagnóstico rápido de paro cardiorrespiratorio, fue trasladado al Hospital Regional donde se le realizaron maniobras de RCP, logrando una estabilización parcial. A pesar de los esfuerzos médicos, Ángel falleció alrededor de la medianoche del mismo día, tras permanecer en terapia intensiva.
Su muerte ha generado tensiones y recriminaciones entre las familias de su padre y su madre, quien es ahora objeto de la investigación. Este jueves, un informe inicial de la autopsia indicó que Ángel presentaba lesiones internas en su cabeza.
“Prefiero quedarme aquí”, respondió Ángel a la pareja de su padre
“¿Qué deseas?”, preguntó Lorena Andrade al pequeño, que estaba junto a una mesa llena de juguetes como dinosaurios y camiones, listos para jugar. Ángel, en medio de su angustia, intentó responder: “Aquí me quedo”, balbuceó. Lorena le repitió: “¿Quieres quedarte aquí?”
“Sí”, contestó Ángel con el rostro lleno de tristeza y angustia. A punto de llorar, escuchaba cómo Lorena insistía sobre si deseaba ir “donde Mariela y el niño”. “No”, afirmó Ángel.
“Prefiero quedarme aquí”, expresó llorando, con el rostro mostrando una evidente tristeza.
La mujer intentó calmarlo ofreciéndole que lo llevarían y luego irían por él. Con los ojos llenos de lágrimas, Ángel mantuvo su negativa, comunicándola con gestos y sonidos que reflejaban súplica para evitar ese plan. Fue entonces cuando por primera vez se oyó la voz del padre, quien le mencionó que al día siguiente debía asistir al jardín. El hombre lo abrazó y consoló a Ángel, quien ya no pudo contenerse y rompió a llorar.
“¿Te gustaría ir al parque con papá?”, preguntó el hombre, recibiendo un robusto “sí” como respuesta. Aún llorando, Ángel mostró alivio por el cambio en sus planes.
Este fue el segundo video que publicó Lorena Andrade, proclamada “madre de crianza” de Ángel, el cual difundió recientemente.
Un segundo video de Ángel: las restricciones legales para el padre y su pareja
El martes 7 de abril, a pocas horas de su fallecimiento y antes de la autopsia y el velatorio, Andrade compartió otra grabación.
En esta imagen, el niño llevaba la misma camiseta, mochila y pantalones que en el video previo. Se ve junto a una oficial de policía que intenta motivarlo suavemente para que vaya a la casa de su madre biológica, con quien había iniciado la revinculación el año anterior. La agente le indicó: “Luego vendrán a buscarte”.
Según Lorena Andrade, las grabaciones son del 9 de marzo. Ese día se establecieron restricciones tanto para ella como para el padre.
En su publicación en Facebook, también incluyó fotos del pequeño con marcas visibles en su rostro.
“Fue el último día que lo vimos con vida; él no quería estar con esa mujer. Consultamos con la Defensoría, pero Protección de Menores, que debió resguardarlo, optó por ejercer abuso de poder”, escribió Andrade.
“Ahora nos lo devuelven muerto a sus cuatro años, solo deseaba estar con nosotros. Ángel lloró, expresó su deseo en vida y ahora su cuerpo deberá seguir expresándose post mortem”, señaló, responsabilizando a las autoridades y a la madre, acusándola de llevar al niño en coma al hospital y dejarlo allí mientras ella iba a dormir a su casa.
Denuncias de la familia paterna de Ángel
“Sacaron a Ángel de un lugar seguro para llevarlo a un sitio donde fue torturado. A Ángel lo asesinaron. No queríamos entregarlo, pero la defensora de turno ordenó que lo hiciéramos”, expresó Lorena Andrade.
Criticó a la madre biológica, que -según su relato- partió a Córdoba después del nacimiento de Ángel y volvió a Chubut en 2025. Ahí, inició el proceso de revinculación, y el 4 de noviembre obtuvo la custodia.
“El padre lo permitió, pero ella deseaba llevárselo por la noche. Ángel debía conocerla primero; un proceso de adaptación era necesario. Ella deseaba que el niño se quedara a dormir y luego lo devolvía”, expuso Lorena.
También surgieron sospechas sobre la actual pareja de la madre biológica: “Era él quien debía cuidar de Ángel cuando ella trabajaba. Probablemente fue quien lo maltrató”, comentó en El Trece.
La situación familiar es compleja. Según ADN Sur, Lorena había presentado una denuncia contra Luis -el padre biológico de Ángel- por violencia y maltrato el año pasado, argumentando que el hombre tenía problemas de adicciones y agredía al niño.
En ese momento, la ley otorgó la custodia temporal a la madrastra y restringió el acceso del progenitor. Luego, hubieron restricciones para el padre y para Lorena Andrade, según ella misma reconoce. Durante uno de esos momentos judiciales se grabó el video de Ángel sollozando.
“Me etiquetaron de machista cuando no era así. De haber estado yo en esa situación, ahora estaría preso. Mi hijo clamaba por mí”, relató Luis.
“Mi hijo era saludable, no tenía problemas cardíacos ni pulmonares. Esto no fue natural, lo asesinaron”, afirmó el padre de Ángel, asegurando haber advertido a la Justicia: “Ustedes están permitiendo que a mi hijo le ocurra algo con esa mujer, y así fue”.
“Alerté de lo que sucedería, y ocurrió. ¿Qué más necesitan?”, enfatizó este jueves.
Familiares y amigos de Ángel se manifestarán este viernes exigiendo justicia frente a la Ciudad Judicial de Comodoro Rivadavia.
