Declaraciones del padre tras el entierro
Poco después de despedir a su hijo en el cementerio de Comodoro Rivadavia, Luis López, padre del pequeño de 4 años que falleció en circunstancias poco claras mientras estaba al cuidado de su madre, expresó fuertes críticas hacia la justicia, acusándola de imponerle restricciones. “Mi hijo intentó ser escuchado, pero fue ignorado”, afirmó.
La ausencia de la madre en el funeral
“La justicia me dio la espalda. Rogué por mi hijo mientras vivía y al final me lo devolvieron sin vida”, lamentó, acompañado por su pareja Lorena Andrade, vecinos y familiares que señalaron la notable ausencia de la madre en la ceremonia del niño.
Afligido, López también criticó a los responsables judiciales, defensores y al juez Carlos Pérez, que permitieron la restricción que había solicitado Mariela Altamirano, la madre biológica del menor, y destacó: “Me catalogaron de machista, pero no era así. Si hubiera estado en la situación contraria, hoy estaría encarcelado”.
“Mi hijo era un niño saludable, no estaba enfermo ni tenía problemas de salud. No fue una muerte natural, a él lo mataron”, insistió ante los medios presentes en el cementerio al concluir el adiós a Ángel.
Además, reprochó nuevamente a los funcionarios por no haber prestado atención a sus advertencias: “Les dije que con esa mujer mi hijo estaba en peligro, y ahora esto se ha convertido en realidad”.
Con el apoyo de Lorena Andrade, quien fungió como una figura maternal para el niño, López exigió justicia: “Quiero que los responsables paguen, ellos continúan su vida y yo estoy aquí sufriendo”. Señaló a la madre del niño y a su pareja, quienes fueron los que informaron sobre el ingreso de Ángel al hospital.
Resaltó que incluso mostró un video de su hijo llorando por no querer regresar con su madre, el cual se viralizó, pero las autoridades a cargo del caso lo desestimaron. “Sufrí humillaciones, faltas de respeto y abuso de poder, nadie me escuchó”, agregó.
Dudas sobre el trato hacia Ángel y testimonios de vecinos
En el funeral, Ángel, quien aparentemente sufrió abusos y negligencias, no fue defendido por la comunidad educativa de su jardín de infantes, y recién después de su muerte empezaron a surgir testimonios. “La comunidad debe alzar la voz antes de los hechos y no después”, lamentó.
Lorena Andrade expresó que mientras salían del hospital, los vecinos comentaron que la madre y su pareja estaban quemando objetos en su hogar, posiblemente para eliminar evidencias.
La familia cuestiona por qué la fiscalía aún no detiene a la madre y su pareja, siendo que el niño salió casi sin vida de su casa.
Lorena también se refirió a la madre del niño, quien al visitar la fiscalía preguntó por qué no le entregaban el cuerpo al no tener signos evidentes de violencia, y después desapareció. “No estuvo ni en el velorio”, enfatizó, agradeciendo a una oficial que les aconsejó interponer una denuncia penal.
La causa de la muerte es aún incierta, y no se tiene el resultado de la autopsia. Testimonios vecinales indican que Ángel era descuidado, llevaba golpes, y testificaban de los abusos que sufría.
Finalmente, Lorena concluyó: “Aunque logremos justicia, no recuperaríamos a Ángel.”
