Un evento que se pretendía divertido ha desatado una gran polémica en un instituto privado situado en El Palomar. Los estudiantes del último curso llevaron a cabo una coreografía en la que representaron un simulacro de ejecución grupal para mostrar sus buzos de egresados, una tradición común al inicio del año final en secundaria.
El debate dentro de la comunidad educativa
La representación no tuvo lugar en la calle, sino durante las clases. Fue filmada y compartida por los mismos alumnos, lo que despertó un intenso debate sobre los límites de estas actividades entre la comunidad educativa.
El incidente resonó especialmente ya que las imágenes se propagaron este lunes, uniendo su difusión con el trágico suceso ocurrido en San Cristóbal, Santa Fe, donde un estudiante de 15 años ingresó armado a su escuela, acabando con la vida de un estudiante de 13 años y dejando heridos a otros dos.
Una performance que generó rechazo
El cuestionado espectáculo se desarrolló durante el horario escolar en el colegio Gartenstadt Schule, de Ciudad Jardín, el cual fue fundado por inmigrantes alemanes en 1954. Aunque se intentó contactar al colegio, no se obtuvo respuesta.
Los vídeos muestran a los estudiantes recorriendo los pasillos con pasamontañas y entrando en las aulas para sorprender a sus compañeros. La escena más criticada se llevó a cabo en el patio de la escuela.
Algunos alumnos se arrodillaron en fila, mientras otros pretendían ser atacantes apuntándoles con armas simuladas. Se escuchaban sonidos de disparos de fondo, y los estudiantes caían al suelo “muertos”.
Padres, docentes y usuarios de redes sociales repudiaron firmemente este acto. La elección de una temática tan violenta y el contexto en el cual se realizó fueron particularmente criticados.
Uno de los puntos que más debate generó fue que, según lo trascendido, la actividad podría haber contado con la aprobación de las autoridades del colegio, lo que plantea cuestionamientos sobre la responsabilidad de los adultos en la institución. También se especuló que, aunque la institución permitió la actividad, podría no haber estado al tanto del contenido exacto de la misma.
Las presentaciones de buzos de egresados son una tradición común en las escuelas argentinas, donde los estudiantes organizan intervenciones con diferentes temas.
Este episodio reabre la discusión sobre la importancia de la supervisión institucional para asegurar que los contenidos sean apropiados y no perturbadores en el entorno educativo.
Aún no se ha proporcionado una explicación oficial completa por parte de la institución, mientras que el caso sigue siendo un tema candente en y fuera de la comunidad escolar.
De forma similar, el medio Primer Plano informó sobre otra representación similar en un colegio ubicado en Ramos Mejía, el Jean Piaget, donde también se simuló un fusilamiento. En esta ocasión, se pretendía dar la bienvenida a las nuevas promociones que este año terminan sus estudios secundarios, escenificando la “muerte” de las previas.
