Reflexiones en Tiempos de Censura
Durante el régimen de Videla, cursaba mis estudios en Periodismo en la universidad. En una de nuestras clases, titulada Teoría de la Comunicación, se comentaba en voz baja que no abordaríamos a McLuhan debido a su carácter subversivo. La ausencia de internet y el temor a buscar textos prohibidos en la biblioteca nos llevaron a graduarnos con significativas lagunas de conocimiento. Con el tiempo comprendí que Marshall McLuhan era considerado subversivo, pero no por las razones que los militares temían; su revolución era conceptual, un nuevo modo de analizar la comunicación.
El Verdadero Impacto de la Televisión
Hasta entonces, la idea predominante era que la televisión influía principalmente por su contenido. McLuhan desafió esa noción proponiendo que “el medio es el mensaje”. Según su perspectiva, el impacto de la televisión no radica solo en lo que muestra, sino en cómo transforma hábitos: un ejemplo de ello es que los niños dejan de jugar al aire libre para quedarse en casa, o que la televisión exige toda nuestra atención, al contrario de la radio, que permite realizar otras actividades simultáneamente.
Evolución y Cambios Tecnológicos
Dos innovaciones clave han marcado mi interacción con la televisión. La primera, el control remoto. Antes, era necesario levantarse para cambiar de canal, esperando junto al televisor durante los anuncios. El control remoto nos ofreció la ilusión de elegir, pero en un contexto donde los programas son similares, esa libertad puede acotar. La segunda revolución fue la videocasetera. Hasta entonces, la televisión era efímera: lo que se transmitía se esfumaba sin posibilidad de recuperarlo. La llegada de la videograbadora nos permitió grabar y ver los programas a nuestra conveniencia, aunque, de algún modo, perdió la magia de lo irrepetible.
