A pesar de que la estación estival domina la mayor parte del territorio, el norte de la Patagonia vio algo inaudito: este martes de febrero nevó, transformando el paisaje con un manto blanco y las temperaturas cayeron a -4 grados centígrados. Este cambio brusco de clima, reduciendo drásticamente las temperaturas que durante el fin de semana superaban los 30 grados, dejó innumerables imágenes de nieve en varias regiones de Río Negro, Neuquén y Chubut. Asimismo, finalizó una larga fase de calor intenso, sequía y alerta por incendios. El cerro Catedral en Bariloche parecía un escenario típico de invierno al quedar cubierto de nieve en pleno verano.
Un cambio inesperado en pleno verano
El fin de semana fue caluroso en gran parte de Argentina, incluyendo el norte de la Patagonia, con registros de temperaturas de hasta 30 grados. Sin embargo, mientras el calor continuaba en otras partes, a lo largo de las cordilleras de Río Negro, Neuquén y Chubut, el clima dio un giro aparentemente imposible: nieve. La zona despertó el martes mostrando un entorno que podría haber sido parte del invierno, si no fuera por la fecha en el calendario que señalaba el 10 de febrero. Esta nevada marcó la primera del año.
Impacto del frente frío
Un frente frío ingresó desde el Océano Pacífico, sobre el oeste, provocando que las temperaturas se desplomaran hasta los -4°C en áreas elevadas. Las impactantes vistas que se difundieron desde las cumbres sorprendieron a la población local: un ejemplo notable es el cerro Catedral, en San Carlos de Bariloche (Río Negro), que amaneció completamente cubierto por la nieve. Filmaciones de las aerosillas, usuales atracciones para los turistas, reflejaban un blanco uniforme, igual que las cimas de la cordillera.
Consecuencias positivas del fenómeno inusual
Intensas nevadas también se reportaron en lugares de El Bolsón: el cerro Perito Moreno y el cordón Piltriquitrón quedaron bajo una capa de nieve. Además de sorpresa, este fenómeno proporcionó alivio en la región: las provincias de Río Negro, Neuquén y Chubut habían sido previamente declaradas en Emergencia Ígnea tras los devastadores incendios que consumieron vastas hectáreas. Tanto el decrecimiento de las temperaturas como la humedad añadida por nieve y lluvias contribuirán indirectamente a controlar los focos de incendio aún activos en la zona.
En algunas partes de Neuquén, además de nieve, se registraron lluvias, las cuales se prevé que persistirán. El descenso térmico también alcanzó áreas gravemente afectadas por el fuego, como Cholila y alrededores en Chubut, donde se espera que las temperaturas varíen entre 7 y 15 grados y se presenten chubascos, según el pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
Durante el fin de semana, el riesgo de incendios era elevado en Bariloche, General Conesa y Luis Beltrán. El Servicio Provincial de Manejo del Fuego de Chubut reportó que tres incendios seguían activos: uno en el Parque Nacional Los Alerces, otro en la desembocadura del Río Tigre-Lago Cholila y otro en un sector cerca de Puerto Patriada. Sin embargo, varios focos ya estaban controlados, y el reciente frente frío ha sido clave en el proceso de enfriamiento de las zonas ígneas restantes.
