Desde el año 2012, las compañías farmacéuticas y las cámaras del sector han experimentado tensiones tanto entre ellas como con las autoridades gubernamentales debido a lo que se conoce como la “resolución conjunta”. Esta normativa, establecida en 2012, restringía la diversidad de productos farmacéuticos y biotecnológicos que podrían ser patentados, algo que, según algunos en la industria, permitía la imitación de medicamentos. Ahora, tras 12 años y en respuesta a una solicitud directa de Estados Unidos en el reciente acuerdo sobre patentes, el Gobierno ha decidido anular dicha normativa.
Ya se había anticipado que la vieja demanda, presente en múltiples informes 301 de Estados Unidos, finalmente se atendería. Esto ocurre a pesar de las previsibles objeciones de la industria farmacéutica nacional, que señalaba los daños significativos que podrían sufrir sus empresas si se eliminaba la normativa, defendiendo su libertad para replicar fórmulas farmacéuticas, una ventaja obtenida durante la presidencia de Cristina Kirchner.
Primeros Pasos hacia el Cambio
El miércoles marcó el primer paso hacia este cambio, con la eliminación de la resolución de 2012, que fue avalada por tres entidades del Estado: el Ministerio de Salud, el Ministerio de Economía y el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI).
Esta acción elimina las normas que regulaban la revisión de patentes para inventos químico-farmacéuticos. Según el comunicado oficial, el propósito es armonizar el sistema argentino con los estándares globales, mejorar la protección de la propiedad intelectual e incentivar la innovación y la introducción de nuevos fármacos.
Impacto de la Nueva Resolución
Es esencial destacar que esta resolución introduce un esquema denominado transitorio, lo que implica que no tendrá efectos retrospectivos. Para los medicamentos ya comercializados en el país, el dueño de la patente original no podrá detener su venta ni solicitar compensaciones económicas.
Recientemente, el tema de las patentes ha recibido un impulso particular del Ministro de Desregulación y Modernización del Estado, Federico Sturzenegger. Este miércoles, él difundió el asunto en la red X, destacando que tiene planeadas varias modificaciones alineadas con la administración del Gobierno de Donald Trump, de las cuales esta derogación es solo la primera y posee un gran valor simbólico.
Perspectiva del Gobierno
ARGENTINA REINTEGRA AL MUNDO. La Resolución Conjunta 1/26, firmada por @Mariolugones_ar, @LuisCaputoAR y @CharlieMGallo, revoca la Conjunta 118/2012 sobre patentes farmacéuticas. Este cambio representa un avance significativo en el respeto hacia la propiedad intelectual en el país. Aquella…
— Fede Sturzenegger (@fedesturze) March 18, 2026
Según el Gobierno, la decisión busca aumentar la seguridad jurídica y crear un entorno más favorable para la introducción de nuevas tecnologías de salud, sin poner en riesgo los productos ya presentes en el mercado.
Se destaca la introducción de un esquema transitorio, definido oficialmente así: “Para patentes otorgadas después de la vigencia de esta resolución, vinculadas a productos farmacéuticos que ya se comercialicen localmente, los titulares de las patentes no tienen derecho a detener su venta ni a solicitar pagos”.
A pesar de este ajuste para el sector nacional, el cambio implica aceptar un modelo diferente, que ha generado controversias en la industria. Uno de los actores clave es el ministro de Salud, Mario Lugones, reconocido por su relación estrecha con la industria farmacéutica local, quien tuvo que ceder a la presión para derogar una normativa que impactaba significativamente a las empresas nacionales de medicamentos.
Cuando la información fue adelantada por Clarín en su edición impresa el 27 de noviembre, fuentes del Gobierno revelaron que “todo fue discutido con Salud” y que se alcanzó un consenso con el ministro Lugones, algo que fue confirmado por la misma cartera a este medio.
(Noticia en desarrollo)
