Stefan Oerlich, de 57 años, refleja en su forma de estrechar la mano los años que residió en Argentina, donde adquirió un estilo cordial y firme. En una conversación con Clarín, en la sede de Bayer en Berlín, se muestra cercano y abierto.
Oerlich, quien arrancó su carrera como visitador médico en Buenos Aires, conocido allá como “El Alemancito”, ha ascendido a Presidente de la División Farma tras tres décadas en Bayer. Siempre ha mantenido un interés por Argentina, tanto por su rol en una de las principales compañías farmacéuticas del mundo como por su apego personal al país, donde nació su primogénito. Acepta discutir un tema reciente y relevante: la decisión del Gobierno argentino que ha alterado el panorama de las patentes farmacéuticas.
Recientemente concluyó el Bayer Pharma Media Day, donde la empresa informa sobre sus novedades a nivel global. La innovación también será el eje central de esta entrevista.
Contexto de la decisión gubernamental
Hace quince días, como parte del nuevo acuerdo comercial con Estados Unidos, el Gobierno eliminó la “resolución conjunta” de 2012. Esta norma limitaba las clases de productos farmacéuticos y biotecnológicos que podían ser patentados. Durante el tiempo que estuvo vigente, las empresas locales produjeron muchos de esos medicamentos a precios notoriamente más bajos.
Opiniones sobre el nuevo enfoque de patentes
—¿Cuál es su perspectiva sobre esta situación, una larga exigencia de la industria externa?
—Tengo un gran interés en el cambio argentino bajo la administración actual, ya que viví en ese país y observé desde afuera momentos difíciles. La pregunta es cómo concluirá esta vez, y pienso que las señales son bastante favorables.
Reconocer la propiedad intelectual como lo está haciendo Argentina ahora representa un avance significativo. Refleja que el país desea ser competitivo globalmente y potencialmente participar en la creación de valor dentro de la industria farmacéutica, la cual ha sido dominada por empresas locales en los últimos 70 años.
El futuro de la industria farmacéutica argentina
Argentina siempre ha destacado académicamente, ¿por qué no fomentar la creación de empresas biotecnológicas desde dentro? Se necesitan incentivos para que el talento permanezca en el país, y establecer patentes es un paso esencial, ya que sin ellas no es posible contar con una industria innovadora.
—Si este es el primer paso, ¿qué más es necesario?
—Es crucial contar con fondos para invertir, acceso a mercados de capitales y a una bolsa de valores que proporcione capital. Esto no es sencillo ni siquiera en Europa, por lo que será un desafío también para ustedes. Sin embargo, al seguir las normas internacionales, se abre la puerta a un mundo de productos en el mercado global.
Perspectivas para Bayer en Argentina
—¿Qué significa este cambio específicamente para su compañía?
Bayer no es solo una empresa farmacéutica; en Argentina, tenemos un fuerte negocio en el sector agro, siendo el tercer país en ingresos para esa división. Traemos innovación al país, la cual eventualmente podrá ser exportada. Desarrollar esto crea un ecosistema que genera nuevas oportunidades, incluso más allá de las que podemos imaginar hoy.
—¿Qué dicen sobre las críticas de que las patentes encarecerán medicamentos y limitarán su acceso?
—No tengo detalles de la situación actual de la industria nacional. Mi experiencia es de hace tiempo, pero recuerdo que los laboratorios locales a menudo cobraban precios más altos que los internacionales. No se puede tener todo sin coste. El desarrollo y los riesgos implican gastos iniciales, algo que se está discutiendo también en Europa con Estados Unidos. Sin embargo, no creo que los precios vayan a incrementarse.
—Se mencionó que podría haber acuerdos gubernamentales con precios diferenciados para los medicamentos nuevos en mercados emergentes.
—No aspiramos a poner precios donde no haya demanda, ya que no venderíamos. Si cobráramos en Argentina al nivel de Estados Unidos, solo venderíamos una pequeña parte de lo que vendemos hoy. Hay diferencias en el poder adquisitivo mundial que deben reflejarse en los precios. Utilizamos un sistema de precios escalonados, ofreciendo distintas tarifas a diferentes regiones.
Desafíos del sistema de salud en Argentina
—Argentina cuenta con un sistema de salud fragmentado. ¿Cómo podría ser más sostenible?
—No es un problema exclusivo de ustedes: Alemania tiene cerca de 100 seguros de salud. Cada nación tiene su propio sistema que puede mejorarse. La cuestión fundamental es cómo garantizar el acceso a innovadores tratamientos que mejoren la salud pública nacional.
