Descubrimientos en el Caso de Eduardo Bentancourt
El viernes pasado, el cuerpo sin vida de Eduardo Bentancourt, de 44 años, fue hallado en un apartamento en Palermo con más de cien ampollas de diversos fármacos, incluyendo propofol y fentanilo. Apenas a cinco cuadras del lugar, en febrero, se encontró fallecido al médico Alejandro Zalazar, de 29 años, presentando signos de haber ingerido estos fuertes sedantes. No obstante, hasta la fecha, no se ha descubierto ninguna relación directa entre ambos casos. Persisten numerosas incógnitas sobre la muerte de Zalazar y su posible vinculación con el robo de drogas en el Hospital Italiano.
Investigación de la Muerte de Alejandro Zalazar
Residía en su tercer año en anestesiología en el Hospital Rivadavia, Zalazar también realizaba una rotación en Anestesiología Pediátrica en el Hospital Gutiérrez y laboraba en la Fundación Favaloro. Tras su muerte el 20 de febrero, el fiscal Eduardo Cubría de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional Nº6, conjuntamente con el Juzgado Nº60 bajo la dirección interina del juez Santiago Bignone, iniciaron una investigación al respecto.
Sus exámenes post mortem revelaron un edema pulmonar, aunque aún faltan resultados complementarios que desvelen la causa precisa. Se encontraron frascos posiblemente con propofol y fentanilo cerca de su cadáver, además de una vía intravenosa conectada a su pie derecho.
Los resultados de los análisis del celular de Zalazar están pendientes debido a que no ha sido desbloqueado. Este dispositivo podría ofrecer pistas sobre las llamadas “propofest” y las deficiencias en el control de estas sustancias controladas. Aquí se exponen cinco incertidumbres principales que la pesquisa todavía debe aclarar.
Interrogantes del Caso
¿Qué sucedió en la vivienda de Zalazar? Su hermana mencionó que él comenzó a consumir estos fármacos influenciado por alguien, pero aún no se ha determinado quién podría ser. Además, no está claro si estaba solo en su hogar al momento de su muerte o si alguien lo acompañó y después se retiró.
¿Quién es el responsable del audio viral y cómo obtenía tanta información? Aunque Zalazar murió en febrero, el asunto llamó la atención debido a la difusión de un audio de WhatsApp de siete minutos de duración, el cual también abordaba el robo de anestésicos para su uso en supuestas reuniones donde médicos de varios hospitales se inyectaban propofol y fentanilo.
Se mencionan profesionales de los hospitales Rivadavia, Gutiérrez, Italiano, Austral y Alemán. Estas “propofest” eran más bien encuentros exclusivos y cerrados donde se experimentaban “viajes controlados” con sedantes y no fiestas abiertas al público.
¿Qué ocurrió con los anestésicos sustraídos en el Italiano? La muerte de Zalazar reveló posibles fallas en hospitales tanto públicos como privados. Tras su fallecimiento, tres colegas hallaron sedada a Delfina Lanusse, una residente de tercer año mencionada en el audio, quien confesó haber consumido propofol con Hernán Boveri, un superior también citado en la grabación.
Las residentes informaron del suceso a Juan De Domini, subjefe del servicio, quien lo transmitió a Gonzalo Domenech, jefe del servicio de anestesia y miembro de la Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Buenos Aires (AAARBA).
El hospital admitió carencias tras una pesquisa interna, pero aún se desconoce cuándo ocurrieron estas, quiénes las realizaron y cuántas ampollas faltan. Geralmente, los hurtos son “hormiga”: los médicos solicitan una cierta cantidad de ampollas para una operación y guardan las sobrantes.
El 23 de febrero, el Italiano inició una denuncia judicial y la AAARBA hizo lo propio el 25 del mismo mes. Tanto Boveri como Lanusse comparecieron ante la asociación y luego ante la justicia, confesando el consumo compartido y señalándose mutuamente como responsables del hurto de anestésicos del Italiano.
¿Están los anestésicos de Zalazar relacionados con los del Italiano? A pesar de que su fallecimiento podría deberse a un edema tras consumir estos fármacos, aún falta confirmación judicial de la procedencia de dichos anestésicos. Hasta ahora, no existe un vínculo directo entre el incidente en el Italiano y la muerte de Zalazar salvo la implicación de Chantal Leclercq.
Leclercq, quien estudió junto a Lanusse en la Universidad Austral y compartía su tercer año de residencia en Rivadavia con Zalazar, admitió en una reunión realizada el 9 de marzo en AAARBA un problema de consumo con sustancias empleadas en cirugía como propofol, ketamina, fentanilo, y midazolam adquiridas en su lugar de trabajo.
También confesó el consumo de propofol en una ocasión con Zalazar fuera del hospital y su amistad con Delfina Lanusse, aunque negó participar en reuniones de consumo con ella. Aún no ha sido acusada ni ha declarado judicialmente.
¿Están más médicos involucrados? No se ha revelado más sobre la implicación de otros miembros del personal médico pese a los nombres en el audio mencionado. Una clave podría hallarse en el celular de Zalazar, que se busca desbloquear. También es relevante el análisis de las cintas de seguridad de su domicilio, donde ya se revisaron las del 20 de febrero, y ahora la justicia solicita las del día anterior, el 19. Mientras el escándalo sigue en aumento, el caso permanece bajo secreto de sumario.