Esta mañana, un incendio en un almacén de garrafas en Mariano Acosta provocó una situación crítica. Las garrafas comenzaron a explotar, extendiendo las detonaciones durante más de sesenta minutos, mientras los residentes afirmaron que los trozos volaban hasta 300 metros, llegando a sus hogares.
Los primeros videos compartidos por los residentes mostraban una densa columna de humo que se elevaba al oeste del Gran Buenos Aires. Fuentes del sector Salud de la provincia informaron a Clarín sobre tres personas con quemaduras leves.
“Al principio escuchamos las explosiones, despertando sin entender lo que ocurría. Hubo un momento de calma, pero poco después comenzaron otra vez. Quitamos los vidrios de las ventanas para evitar que estallen”, relató Noelia, una residente, a TN. “Me encuentro encerrada, sin poder abandonar mi hogar”.
El testimonio de Noelia reflejaba la atrapante situación que experimentaban: el ruido de las explosiones de garrafas era constante durante su entrevista en televisión. “Una pausa de media hora nos dio esperanza, pero ahora todo reanudó”, añadió.
Testimonios de la tragedia
El incidente se desató entre las calles Constituyentes, Bustillo y Centeno, a partir de las 6:30 de la mañana. “Estamos intentando controlar el fuego, pero las explosiones dificultan la operación”, explicó Sergio Ravelli, jefe de Bomberos y Defensa Civil de Merlo. A las 8:15, aún no lograban dominarlo completamente y trataban de proteger las viviendas vecinas.
Francisco, propietario de un negocio de electricidad cercano al depósito, compartió un impactante relato. “Todo vuela por los aires. Cerré mis puertas y corté la electricidad. Mi hogar está al lado: un fragmento de garrafa rompió mi tanque de agua. Un trozo de 40 centímetros cayó a un metro de mí. Tengo miedo de salir”, describió en TN. Las explosiones tras bambalinas eran incesantes.
Consecuencias en el vecindario
La preocupación por los fragmentos que volaban alarmaba a todo el vecindario. Mari, quien residen a seis cuadras, describió la potente intensidad de las explosiones. “Estoy sola con un niño pequeño; mi esposo e hijo salieron a trabajar. Las ventanas vibran constantemente, sentimos como si estuviéramos en medio de bombardeos”, expresó.
Desde su terraza, Mari observó cómo el cielo se ennegrecía por el humo alrededor de las 6:30, mientras las garrafas estallaban en llama al ser alcanzadas por el fuego.
Por el momento, los esfuerzos de los bomberos se centran en proteger las viviendas cercanas al almacén, ya que el fuego violento y las continuas explosiones impiden acercarse a las llamas.
Ezequiel, otro vecino, narró a LN+ cómo él y su pareja tuvieron que evacuar urgentemente tras una explosión que destruyó el techo de su casa.
Impacto en la comunidad
Ubicado en un área residencial, el depósito de garrafas se encuentra en un área de seis cuadras donde hay dos escuelas y dos jardines de infantes. La causa exacta del incendio aún se desconoce.
Noticia en desarrollo
