El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ha emitido un comunicado especial para advertir a la población sobre un aumento inusual de temperaturas para esta etapa del otoño que afectará a la región norte y centro del país, incluyendo la provincia de Buenos Aires y la Ciudad de Buenos Aires. Este fenómeno se origina debido a un bloqueo en la atmósfera que persistirá durante toda la semana provocando máximas que podrían alcanzar los 40 grados en las áreas más calurosas.
Impacto del frente cálido en varias provincias
El desplazamiento de un frente cálido desde el norte traerá consigo temperaturas elevadas en Formosa, Chaco, Santiago del Estero, Córdoba, San Luis, Santa Fe y el noroeste de la provincia de Buenos Aires. Se prevé que las máximas oscilarán entre 32 y 38 ºC, mientras que las bajas temperaturas estarán entre 22 y 27 ºC con una alta sensación térmica. Según el informe del SMN, estas condiciones persistirán al menos hasta el próximo miércoles.
Se prevé que las temperaturas más extremas se registrarán en Formosa y Chaco, donde este fenómeno podría prolongarse hasta el viernes 3 de abril, llegando a valores cercanos a los 40 ºC, según detalla el alerta del organismo oficial.
El efecto del bloqueo atmosférico en Buenos Aires
En la Ciudad de Buenos Aires se espera que las temperaturas sean inusualmente elevadas para esta época del año, con máximas alcanzando 29 y 30 grados durante toda la semana. Según el área del país, se anticipa una anomalía térmica de entre 4 y 5 grados más de lo común.
Un bloqueo atmosférico se produce cuando los patrones climáticos habituales “se bloquean” durante días, ralentizando o deteniendo la circulación normal de la atmósfera. Esto causa que el clima en una determinada región cambie muy poco. Durante este fenómeno, una zona de alta presión persiste, actuando como barrera que desvía o frena tormentas y frentes, manteniendo el mismo clima estancado.
Frente a esta situación atípica, se aconseja a la población tomar precauciones debido a las elevadas temperaturas, especialmente las personas más vulnerables. Se recomienda incrementar la ingesta de agua incluso sin tener sed; evitar la exposición solar excesiva; prestar especial atención a bebés, ancianos y personas con enfermedades crónicas; abstenerse de bebidas con cafeína, alcohólicas o azucaradas, y comidas copiosas; consumir frutas y vegetales; disminuir la actividad física; usar ropa ligera y permanecer en lugares ventilados o con acondicionamiento.
