Lo que nadie esperaba, una ofensa dentro del mismo terreno de juego, fue lo que marcó el desafortunado incidente en un partido entre los clubes Cadetes de San Martín y San José durante la Copa Challenger. La acusación fue realizada por una de las jugadoras, Melisa Miozzi, quien afirmó que el árbitro le gritó: “Aprendé a jugar, la c… de tu madre”.
La reacción unificada de las jugadoras
El suceso ocurrió en medio del encuentro, lo cual fue reportado por la futbolista de Cadetes de San Martín y corroborado por medios locales. La reacción fue unánime: Miozzi, conocida como “Kun”, junto a sus compañeras y las jugadoras del equipo rival, decidieron abandonar la cancha en protesta.
La indignación en Mar del Plata fue generalizada, y múltiples clubes no tardaron en manifestar su apoyo hacia Miozzi, quien viste la casaca número 10 de su equipo.
Comunicados de clubes en apoyo a las jugadoras
El Club Atlético San José utilizó sus redes sociales para expresar su respaldo total y posicionarse firmemente contra cualquier forma de violencia. Su declaración hizo hincapié en que el fútbol femenino continuará su crecimiento pese a estos lamentables episodios, resaltando que no debe ser visto como un deporte separado: “No es ‘fútbol femenino’, simplemente es fútbol”.
Además, puntualizaron que el incidente señalado por Miozzi no es representativo de todo el cuerpo arbitral. “Respetamos a los árbitros comprometidos que ejercen su función con respeto y profesionalismo”.
Solidaridad de San Lorenzo de Mar del Plata
Por su parte, el Club Atlético San Lorenzo de Mar del Plata se sumó al apoyo a través de las redes sociales hacia Miozzi y Cadetes de San Martín. Subrayaron la importancia de que el deporte sirva como un espacio para fomentar valores, desarrollo personal y un ambiente donde el respeto entre todos los participantes sea primordial.
Ellos enfatizaron que “El respeto debe darse entre jugadoras, jugadores, cuerpo técnico, dirigentes y árbitros. El fútbol femenino no es una excepción; exige igualdad, cuidado y profesionalismo”.
La directiva reafirmó su dedicación a crear “espacios seguros para los deportistas, jóvenes, niñas y niños, residentes donde puedan seguir jugando y disfrutando con sus seres queridos”.
