Durante el verano, quienes eligen viajar por carretera para sus vacaciones suelen encontrar un fenómeno muy común: la pérdida de señal en el trayecto. Sin embargo, lo que ha llamado la atención este año en las camionetas que se dirigen a la costa desde Argentina es la aparición notable de unos “cuadrados blancos” colocados en los parabrisas.
Estos son las antenas satelitales Starlink, que prometen ofrecer conectividad donde no hay cobertura convencional. Sin embargo, su uso podría conllevar sanciones.
El Debate sobre Seguridad Vial
La proliferación del internet por satélite de Elon Musk ha generado un nuevo debate en el ámbito de la seguridad vial en Argentina. El punto de discusión no es la tecnología en sí misma, sino su ubicación dentro del vehículo.
La cuestión gira en torno a si es legal tener estas antenas en el campo visual del conductor según la normativa actual.
Según la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), la ley nacional de Tránsito no menciona explícitamente estas antenas, pero el inciso q del artículo 48 prohíbe transportar cualquier objeto que interfiera con la visibilidad, ponga en riesgo las condiciones aerodinámicas del auto, tape luces o indicadores o sobresalga de los límites aceptados.
Dicha norma actúa como un marco interpretativo para valorar situaciones diversas no previstas en la redacción original, pero que hoy son parte del cotidiano uso de vehículos, como soportes de celular y pantallas, incluyendo antenas externas.
Impacto en la Conducción
En ámbitos provinciales, el enfoque es similar. Los responsables de Tránsito de Buenos Aires indicaron que el problema no radica en el tipo de objeto, sino en su efecto sobre la conducción. “Si entorpece el parabrisas, es motivo de sanción,” resumieron.
Esa interpretación se basa en la reglamentación provincial de tránsito. El artículo 38, inciso a), del Anexo V del Decreto 532/09, derivado de la Ley Provincial de Tránsito 13.927, puntualiza que los conductores deben asegurarse de que ellos y sus vehículos “estén en condiciones de seguridad adecuadas” antes de entrar a la vía pública.
¿Es sancionable o no?
Al cuestionar si colocar la antena Starlink en el parabrisas es motivo de multa, la ANSV aclaró que la ley nacional prohíbe la circulación con cualquier elemento que disminuya la visibilidad. En casos donde alguna autoridad provincial especifique multas por estas antenas, es necesario consultar con la jurisdicción correspondiente.
Por lo tanto, quien nos detenga puede decidir si la antena obstaculiza la visibilidad. Tienen un respaldo legal para proceder de ese modo.
Aunque la norma no describe una lista explícita de objetos prohibidos, hace hincapié en la obligación de los conductores de asegurar que nada afecte una conducción segura. En este contexto, cualquier aparato en el parabrisas podría ser evaluado por un agente de tránsito y resultar en una multa.
Los expertos en seguridad vial señalan que el parabrisas es una zona crítica. Cualquier reducción, aunque sea parcial, del campo visual puede incrementar el riesgo de accidentes, especialmente en maniobras urbanas, cruces, adelantamientos o bajo condiciones climáticas difíciles.
Antenas en Movimiento
El aumento en el uso de antenas Starlink en vehículos se relaciona, principalmente, con viajes largos, desplazamientos por áreas rurales o actividades laborales que requieran conexión constante. Muchos usuarios eligen colocarlas en el parabrisas para facilitar la orientación y optimizar la señal.
En el sitio web de Starlink Argentina, se ofrece el servicio Itinerante a partir de $63.000 mensuales por 100 GB para disponer de “Internet de alta velocidad desde el espacio” en movimiento. La opción ilimitada cuesta $87.500 al mes, impuestos incluidos. El dispositivo cuesta $323.400 con el envío.
El kit, llamado Starlink Mini, es bastante compacto para una camioneta 4×4, midiendo 29.85 cm de altura por 25.9 cm de anchura. Los soportes oficiales de ventosa para parabrisas aún no están disponibles en el país, aunque se pueden adquirir imitaciones en Mercado Libre desde $49.890.
Las autoridades de control insisten en que no se busca prohibir la tecnología, sino regular su uso adecuadamente. Las antenas y otros dispositivos deben ubicarse de manera que no interfieran con la vista del conductor o los sistemas de seguridad del vehículo, como airbags o sensores.
En la práctica, la evaluación queda a criterio de los agentes de tránsito, quienes deben juzgar si el objeto fijado o transportado afecta la visibilidad.
El mensaje oficial es claro: antes de emprender un viaje o circular por la ciudad, es responsabilidad del conductor verificar que ningún dispositivo, por más beneficioso que sea, comprometa la seguridad. En términos de tránsito, la norma es constante: si afecta la visión, no está permitido.
AA
