El comportamiento de la gripe estacional puede ser impredecible. Un claro ejemplo ocurrió en 2022, cuando, al final de la pandemia de Covid, se registraron tres brotes a lo largo del año y un nivel sin precedentes de casos. Aunque luego la situación se estabilizó, ocasionalmente se presentan situaciones inesperadas. En 2025, el Ministerio de Salud ha comunicado que la temporada gripal se ha adelantado y que la cantidad de hospitalizados ha incrementado un 48% en comparación con 2024.
Se ha exhortado a la población a seguir ciertas medidas de prevención debido a este patrón inusual. Asimismo, la excepcional ola polar para esta época del año, que inició este martes y podría persistir hasta junio, agrava la situación. El estar en espacios cerrados para evadir el frío incrementa la transmisión de virus respiratorios.
El más reciente informe del Boletín Epidemiológico Nacional (BEN) señala que a partir de la semana 11 se ha notado un aumento continuo de casos de influenza, en su mayoría Influenza A (H1N1), con un adelanto considerable en el inicio de la temporada en comparación con años anteriores.
Desde el inicio de 2025, se han constatado casos de gripe semanalmente. Además, el índice de positividad ha sido alto desde la semana 13. Respecto a la temprana aparición de la gripe este año, el informe detalla que los periodos de fuerte circulación de virus de influenza entre 2016 y 2024 comenzaron más tarde que esta temporada, a excepción de 2022, que también tuvo un comportamiento atípico tanto en cantidad de casos como en la estacionalidad.
La reciente alza de casos de influenza ha sido más evidente en las regiones del noroeste y sur del país, aunque recientemente también se ha notado un incremento en las zonas Centro y Cuyo. Durante las semanas 1 a 19 de 2025, se notificaron 285.800 casos de gripe. El récord de años recientes sigue siendo 2022, con 429.627 casos en ese mismo periodo.
Hospitalizaciones debido a la gripe
Desde el inicio del año hasta la semana 20, se registraron 1.163 hospitalizaciones por influenza. A partir de la semana 12, hubo un aumento notable, alcanzando 125 detecciones en la última semana informada.
Estas cifras significan un incremento del 48% en los casos acumulados comparados con el mismo periodo de 2024. De los 1.163 casos de influenza registrados en 2025, predominaron los relacionados con Influenza A (1.003 casos), seguidos por Influenza B (63 casos).
Ante esta situación, el Ministerio de Salud ha enfatizado la importancia de la vacunación actualizada contra la influenza. Fuentes oficiales notificaron al medio que las coberturas contra influenza y SARS-CoV-2 están siendo bajas.
El llamado a vacunación está dirigido a trabajadores del sector salud, personal estratégico, mujeres embarazadas, puérperas que no recibieron la vacuna mientras estaban embarazadas, niños de 6 a 24 meses (requieren dos dosis), personas entre 2 y 64 años con factores de riesgo, y mayores de 65 años.
Entre las condiciones médicas que incrementan la vulnerabilidad a formas severas de influenza se encuentran enfermedades respiratorias y cardíacas crónicas, deficiencias inmunológicas, enfermedades oncohematológicas, trasplantes, diabetes, obesidad mórbida, insuficiencia renal crónica y otras condiciones específicas.
Recomendaciones adicionales para el público
Además de la vacuna, se aconseja a la población lavarse las manos con frecuencia utilizando agua y jabón, cubrirse la boca y nariz al toser o estornudar con el codo, evitar compartir artículos personales como vasos o cubiertos, limpiar regularmente las superficies en contacto con personas enfermas con soluciones adecuadas, ventilar los ambientes cerrados, y que aquellas personas con síntomas respiratorios limiten su interacción social hasta que mejoren clínicamente y hayan pasado al menos 24 horas sin fiebre sin usar medicamentos.
Pía Majdalani, líder de Medicina Interna en el Hospital de Clínicas, remarca que, independientemente del nombre -gripe, Covid, bronquiolitis, neumonía, influenza-, lo esencial es estar conscientes de los síntomas y el contexto. No se experimentan igual si se es un adulto joven y saludable, que si se vive con asma o se es una persona mayor o con una enfermedad respiratoria crónica.
Los cambios de estación y el descenso de temperaturas, junto con ambientes cerrados, propician la propagación de virus respiratorios, afectando principalmente a menores, ancianos y personas con enfermedades preexistentes. Ana Putruele, jefa de Neumonología en el mismo hospital, agrega: “Durante estas temporadas hay un notable aumento de enfermedades respiratorias. No sólo el frío agrava, sino también la exposición a gérmenes estacionales”.
Respecto a la vacuna, Ramiro Heredia, experto en Medicina Interna en el Clínicas, afirma al medio que “es la medida más eficaz que tenemos contra la gripe. En el mejor de los escenarios, previene seis de cada diez infecciones, pero es aún más eficiente para evitar hospitalizaciones, enfermedades graves y muertes por gripe. Aunque está destinada a grupos de riesgo, solemos recomendarla a cualquier persona a partir de los seis meses que desee recibirla”.
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