Un hombre de origen venezolano fue capturado en el área de control portuario de Corrientes a mediados de diciembre, bajo sospecha de estar vinculado con el grupo criminal Tren de Aragua. Actualmente, enfrenta prisión preventiva.
La investigación del caso se inició el 20 de diciembre, después de que el ciudadano venezolano fuera retenido por la Guardia y Patrullaje de la Prefectura Naval Argentina (PNA) en el puerto de Ituzaingó, Corrientes. “No portaba documentos de identificación y su ingreso al país fue ilegal”, según informaron fuentes judiciales a través del sitio web Fiscales.
Se descubrió que esta persona había cruzado de forma ilícita la frontera por un punto no autorizado en Salta, evitando cualquier tipo de procedimiento migratorio.
Contaba únicamente con “un certificado de pérdida” emitido por la policía de Corrientes el 19 de diciembre. Según el venezolano, había sido robado en Puerto Iguazú, Misiones, y no tenía intención de permanecer en Argentina, sino de viajar por vía fluvial hacia Paraguay.
La Unidad Fiscal realizó indagaciones en las bases de datos de Interpol, Migraciones y otros organismos pertinentes, y no encontró registros ni antecedentes del hombre “sin documento”.
No obstante, con el paso de los días se obtuvieron datos sobre él que generaron alarma. La Oficina Central Nacional (OCN) de Interpol Venezuela informó que tenía antecedentes desde enero de 2012, cuando fue arrestado por “tenencia ilícita y ocultamiento de arma de fuego”, seguido por un arresto en agosto del año siguiente por “asesinato voluntario”.
También se descubrió que había estado transitando de manera irregular por diversos países por casi una década. Había salido ilegalmente de Venezuela en 2017, y desde entonces había pasado por Ecuador, Colombia, Estados Unidos, Chile, Perú, Chile, Canadá y Bolivia.
Expulsión de Estados Unidos por presencia “irregular”
Otra cuestión preocupante fue que este individuo ya había sido deportado de Estados Unidos en enero del año anterior, tras constatar que había permanecido de manera ilegal por más de un año.
“En esa ocasión, el hombre aseguró haber cruzado la frontera desde México y que residía en Canadá con su pareja. Se le confiscó un arma blanca y durante su evaluación médica se detectó que tenía un proyectil alojado en el abdomen y alrededor de 20 cicatrices de heridas cortantes, lo cual explicó aludiendo a su pertenencia al Ejército venezolano”, según la Fiscalía.
“En Estados Unidos, tras su arresto, se verificó también que tenía tatuajes característicos de los miembros del Tren de Aragua, por lo que fue detenido hasta su deportación, considerándose un riesgo para la seguridad pública y con posibilidad de fuga”, indicaron.
Con la verificación de su verdadera identidad, se descubrió que tenía un mandato de arresto pendiente en Canadá, solicitado por las autoridades judiciales de Peel, Ontario. Los cargos incluían “lesiones agravadas con arma blanca y amenazas”. Aunque nunca se concretó su detención, el riesgo era latente.
En Argentina, la fiscal Tamara Pourcel, del Área de Investigación y Litigio de Casos Complejos, formalizó la imputación durante una audiencia destinada al control de la detención.
El juez de Garantías coincidió con los planteamientos del Ministerio Público Fiscal (MPF) sobre la “peligrosidad procesal” y, por lo tanto, dispuso la prisión preventiva del acusado por un período inicial de 45 días, hasta el 26 de febrero.
El Infame Tren de Aragua
El Tren de Aragua tiene su origen en la prisión de Tocorón, estado de Aragua, en el norte de Venezuela, donde sus cabecillas convirtieron el lugar en una especie de ciudad pequeña con instalaciones como piscinas, restaurantes, y hasta un zoológico.
Se alega que allí ejecutaban y torturaban para imponer su dominio sobre otros internos.
A medida que la economía de Venezuela se desintegraba y el régimen de Nicolás Maduro se tornaba más opresivo, el grupo comenzó a explotar a migrantes en situación de vulnerabilidad.
Pronto, la influencia del Tren de Aragua se expandió a diferentes territorios de Latinoamérica, configurándose como una de las bandas criminales más temidas y prolíferas de la región, especializada en la explotación de personas, tráfico humano y distribución de drogas.
El Contexto Migratorio
Ante la complejidad de este caso, surge la problemática del tránsito ilegal en la región. La falta de control en ciertas fronteras crea oportunidades para que personas con antecedentes penales se desplacen impunemente entre países.
Es crucial que los gobiernos atiendan esta situación con protocolos de inmigración más estrictos y cooperación internacional para prevenir la infiltración de elementos criminales en sus territorios.
Implicaciones Para la Seguridad Pública
El caso de este individuo vinculado al Tren de Aragua pone de manifiesto la amenaza que representa para la seguridad pública la movilidad transnacional de individuos relacionados con el crimen organizado.
Es evidente la necesidad de estrategias multinacionales para abordar la expansión de redes criminales que operan a través de fronteras sin restricciones.
D.D.
