El prestigioso abogado José María Sáenz Valiente, experto en derecho societario y fundador del estudio Sáenz Valiente y Asociados, falleció a los 76 años este lunes, dejando una marca imborrable en el campo jurídico y empresarial.
Una Tradición Familiar de Abogados
Sáenz Valiente pertenecía a la tercera generación de una familia dedicada al derecho, continuando una tradición que comenzó con su abuelo y que su padre consolidó. No solo recibió de ellos el nombre, sino también una vocación innata por la abogacía, formada en un entorno donde la práctica legal era parte integral de la vida familiar.
Compromiso con el Derecho y la Libertad de Prensa
Su progenitor, conocido como “Pepén”, expandió el enfoque tradicional del bufete -dedicado al derecho civil, comercial y societario- al incluir la protección jurídica y constitucional de la libertad de prensa. Esta dirección se vio influenciada por su trabajo con el diario Clarín, al que brindó asesoramiento desde los años 70.
José María Sáenz Valiente, continuador del legado familiar, amplió las áreas de práctica de su estudio, especializándose en estructuras societarias, fusiones y adquisiciones, contratos de derechos y propiedad intelectual, y gobierno corporativo, con especial interés en sectores como los medios y las telecomunicaciones. Desde esta posición, contribuyó de manera activa en la conformación legal del Grupo Clarín.
Su habilidad técnica, su visión estratégica y su dedicación por formar a futuras generaciones de abogados le merecieron gran reconocimiento. Quienes tuvieron la oportunidad de trabajar con él resaltan su creatividad, su dedicación al trabajo detallado y su apertura al debate.
Nacido el 26 de febrero de 1949, hijo de Pepén Sáenz Valiente y Marta Viel Temperley, José María se casó joven con Claudia García Hamilton, con quien tuvo a Ignacio, Mariana, Agustín, Luz, Santiago y María.
Además del derecho, una de sus grandes pasiones era el golf, siendo miembro del Jockey Club y el Club Náutico San Isidro.
Su partida significa la continuidad de una tradición profesional que él cuidó con esmero. Cultivador tanto de los lazos familiares como de las amistades, será recordado y echado de menos en cada uno de estos círculos.
