A pocos minutos de sumergirse en las playas de La Barra se alza un bosque mágico y oculto. Podría ser el escenario de un cuento en algún parque de la Patagonia, pero la realidad es muy diferente. Si alguien fuera dejado con los ojos vendados en medio del pinar de Portal Bosque, nunca adivinaría que está en el centro de Punta del Este. Este es un lugar único, que está creciendo, ganando notoriedad y miembros, pero aún es un secreto para la mayoría de los turistas que visitan la península uruguaya.
Un Espacio Exclusivo para los Habitantes Locales
“Es un sitio que conocemos quienes vivimos aquí, los residentes, no el turista típico”, menciona un reconocido empresario del sector gastronómico.
“Es una de las mejores novedades surgidas en los últimos cinco años, destacándose sobre nuevos hoteles, restaurantes y las torres que tocan el cielo. Lo que ofrece Portal Bosque es simplemente cautivador porque es algo inusual e inesperado en esta región”, afirma el empresario cuyas iniciales son M.P.
El Motor de una Iniciativa Pasional
Nos encontramos en este espeso y laberíntico bosque y la pregunta inicial es: “¿Qué es? ¿Un club, una colonia, un parque, un laboratorio, un centro cultural o una academia? “Representa un poco de todo”, explica con una sonrisa triunfante Matías Woloski (45), el máximo responsable detrás de este innovador espacio educativo que está en plena expansión y abrió sus puertas en octubre de 2023.
Woloski, además, fue uno de los cofundadores de Auth0, el quinto unicornio tecnológico de Argentina, que en 2021 fue vendido por 6.500 millones de dólares a una empresa de Silicon Valley. Decidió invertir varias decenas de millones en un lugar visualmente impactante que no existía en Punta del Este. “Cuando inauguramos, vino el entonces presidente Luis Lacalle Pou y quedó impresionado y agradecido por aportar algo con un enorme potencial y futuro”.
El equipo de Clarín visita las instalaciones en uno de los días más soleados de la primera quincena de enero. A pesar del calor agobiante, Portal Bosque despierta curiosidad e invita a descubrirlo. Cerca del mediodía, en un día laborable, se pueden observar decenas de niños participando en diversas actividades, como talleres de tecnología, yoga, cerámica, música, bordado japonés, artes marciales y astrología.
Foto: Ariel Grinberg
“Tenemos unas 250 familias que son parte de nuestra comunidad y que asisten diariamente, en dos turnos, unos 300 niños. Lo primero que nos mencionan es la necesidad de un espacio como este. ¿Nuestra capacidad máxima? Queremos alcanzar las 600 familias”, comenta Woloski, aclarando que “el objetivo no es sacar provecho del verano para hacer dinero”. Los turistas no residentes pagan 250 dólares semanales por niño.
Con un espíritu explorador, inclinado a nuevas experiencias y con un ADN emprendedor, Woloski hizo un cambio radical en su vida. Después de años de trabajo con su startup Auth0, dedicada a la identidad digital, dejó Buenos Aires para establecerse en Punta del Este en 2020.
“Necesitaba un cambio en mi rutina diaria y, a pesar de que estábamos en plena pandemia, en Punta todo estaba abierto. Le propuse a mi familia venir a probar y nos mudamos. Fue un experimento exitoso”, relata.
Foto: Ariel Grinberg
Siempre trabajó de forma remota para Auth0 y continuaría haciéndolo desde Punta del Este, mientras se hablaba de la posible venta y, al mismo tiempo, ideaba algún proyecto educativo.
“Comencé a pensar en algo educativo, en un servicio que quisiera para mis hijos y vi cómo fusionar naturaleza, arte, tecnología y educación. Cambié el enfoque del software y seguridad cibernética por una experiencia mucho más humana y natural, donde todo es palpable. Siempre tuve en mente que se destina muy poco a la educación”.
Woloski y Waingarten, como emprendedores, concluyeron que “faltaba un espacio familiar para criar a nuestros hijos, tal como nos pasa a Matías y a mí”, explica Mariquel, quien identificó el terreno ideal para comenzar. “El bosque estaba bien formado, no hubo necesidad de plantar ni talar árboles. Es un paraíso perfecto para nuestros hijos, pero queríamos añadirle también el componente educativo”.
Foto: Ariel Grinberg
Este oasis verde de 10 hectáreas cuenta con un moderno club house, equipado con todas las comodidades necesarias para el ocio y la convivencia, incluyendo áreas de juego, salones de eventos y espacios de coworking. También operan dos restaurantes, uno de ellos es Tierra, del chef Fernando Trocca. El personal está compuesto por 40 personas, 80 instructores de diversas especialidades y 20 guías educadores.
“Se fomenta la creatividad y la aplicación de conocimientos como metodología de aprendizaje”, agrega Mariquel Waingarten, cofundadora de Portal Bosque. “Uno de nuestros principales objetivos es despertar la curiosidad por aprender. Implementamos elementos de las pedagogías Waldorf y Montessori”.
Foto: Ariel Grinberg
¿Cómo se sostiene económicamente Portal Bosque? “Funciona como una fundación cultural y educativa. Tiene socios que pagan una membresía mensual. Hasta el momento, hemos sumado más de 250 familias que vienen casi todo el año, y durante el verano ofrecemos pases especiales de una semana para los turistas”, explica Mariquel, destacando que Woloski es el principal benefactor. “El objetivo económico no es obtener ganancias, sino que Portal pueda autosustentarse. Soy quien aporta, pero no pretendo que esto sea siempre así”.
“¿Sabes lo que significa un espacio como este? Es un refugio para los adultos y un lugar ideal para los niños, nos dicen las familias”. Woloski vive con ligereza, flotando en tranquilidad después de vender Auth0. “El monto es impresionante, pero fue difícil desprenderse de algo tan personal, y la operación fue laboriosa emocionalmente. Tuvimos muchas ofertas, y al principio las rechazábamos junto a mi otro socio (Eugenio Pace), hasta que reconocimos cuándo era el momento adecuado antes de salir al mercado de valores y convertirnos en una empresa pública”, comenta el empresario que dejó definitivamente Auth0 en mayo de 2024.
Foto (archivo): Luciano Thieberger
Reconoce que la propuesta de Okta, una empresa californiana, fue sorprendente porque “son cifras difíciles de procesar. ¿Quién determina el valor? El mercado es quien lo establece. Okta es una empresa pública valuada en unos 20 mil millones de dólares. Cuando recibimos su oferta, estábamos en el auge tecnológico y el fervor por las criptomonedas, y entendimos que era el momento adecuado para todos, porque Auth0 era uno de los pocos unicornios argentinos valuado en más de mil millones”.
Foto: Ariel Grinberg
Woloski comparte que Okta era un competidor directo de Auth0, “tratando de desarrollar el mismo producto (tecnología de autenticación empresarial) pero no lo lograron. Esta frustración en uno de sus intentos aceleró la compra”, explica.
Aparte del mundo del software, nos sumergimos de nuevo en el corazón del bosque. “Sin duda, estoy viviendo una etapa distinta con otras prioridades. Me surgió la necesidad de contribuir a la cultura y educación, áreas a las que el sector privado no da mucha atención porque no generan ingresos. Y quienes se dedican lo hacen por amor al arte. Obviamente, no tengo la necesidad financiera de generar ganancias, ahora me mueve la pasión por crear un espacio diferente, y afortunadamente puedo aportar los fondos necesarios para que funcione”.
