Dos tragedias, un mismo destino
Un héroe dejó su vida en Brasil. Rodrigo Weinbender, con solo 22 años, disfrutaba de sus vacaciones en las costas brasileñas cuando vio que su madre y su hermana corrían peligro en el agua. Sin pensarlo, se lanzó al mar junto a su padre para intentar salvarlas. Aunque los guardavidas acudieron rápidamente, no lograron rescatarlo. Fue en el verano de 2024.
Nuevo golpe en la ruta 2
Veintidós meses más tarde, la familia fue nuevamente golpeada por el infortunio. Morena, de 17 años, y su padre, Gustavo Alberto Weinbender, de 54 años, fallecieron en un accidente en moto. Ocurrió el 21 de diciembre, un domingo, cuando chocaron contra un automóvil en la ruta 2.
Aquel día Gustavo le comentó a su hermano, Juan Carlos Weinbender, un trabajador rural de Coronel Suárez, que saldría a pasear con Morena hasta Chascomús. “Salgo con More a dar una vuelta; vamos a comer algo”, le dijo.
Casi treinta años atrás, Gustavo se había asentado en Wilde, Avellaneda. Allí trabajó en la línea 17 de colectivos hasta que decidió emprender su propio negocio de cosméticos. Planeaba mudar su depósito a La Plata en pocos días.
De un matrimonio anterior había tenido un hijo, ahora contador, de 32 años. Más tarde, conoció a Lorena en Wilde, con la que tuvo dos hijos adicionales: Rodrigo y Morena. Aunque la relación terminó, los hijos mantuvieron fuerte la conexión entre ambos.
Gustavo era el mediano de tres hermanos; Gonzalo, uno de ellos, se dedica a la música.
No era un apasionado por las motocicletas. Llevaba menos de dos años involucrado con estas máquinas. Aquella fatídica jornada salió sobre una potente moto Voge 900 DSX.
El incidente ocurrió en el kilómetro 80 cerca de Lisandro Olmos, cuando colisionaron con un Volkswagen Polo Classic.
Testigos relataron que el conductor del automóvil viró bruscamente, lo que llevó a que la motocicleta se impactara a alta velocidad.
La joven fue lanzada entre 15 y 20 metros, sufriendo un fuerte golpe en el cráneo y falleció en camino al hospital Alejandro Korn.
Gustavo, malherido, esperó por asistencia, pero la ambulancia se demoró dos horas y media.
“Estaba consciente, herido desde la cadera hacia abajo, y lamentablemente murió desangrado”, narró Juan Carlos, su hermano, al medio Clarín.
Gonzalo expresó en redes su frustración e impotencia por la falta de atención oportuna a su hermano tras el accidente.
“Lo que debería haber sido un simple paseo se tornó en tragedia. Solo espero que la verdad salga a la luz y que se haga justicia”, agregó.
El joven que conducía el Polo fue acusado de “doble homicidio culposo” y el caso está en manos de la fiscal María Scarpino.
El sacrificio en las playas brasileñas
Durante el 19 de febrero de 2024, en las vacaciones familiares en Brasil, Gustavo se quedó con su familia mientras Emanuel, el hijo mayor, regresó un día antes. Aquel día, las mujeres luchaban contra el fuerte oleaje.
Desde la playa, Gustavo supo que el peligro era inminente. Rodrigo advirtió: “Papá, Morena y mamá se están ahogando”, antes de arrojarse junto a su padre al mar en un último intento por rescatarlas.
A los 40 minutos, y tras la intervención de los guardavidas, Rodrigo fue encontrado, pero la tragedia ya había ocurrido.
Familia marcada por el dolor
Lorena, madre de los hijos, despidió a Morena en Wilde, devastada por la pérdida de su familia. “Todo perdió sentido”, lamentó ante sus seres queridos.
En Coronel Suárez fue sepultado Gustavo, un procedimiento que su familia vivió con gran desconsuelo debido al deteriorado estado en el que llegó el cuerpo.
La noticia del accidente atrapó a Juan Carlos por sorpresa a través de un mensaje. Inicialmente lo creyó una broma, pero pronto descubrió la cruda realidad de una familia acechada por la desgracia.
EMJ
