Las acciones de Agostina Páez, una joven abogada santiagueña de 29 años, han seguido teniendo graves repercusiones. A mediados de enero, fue captada en video realizando gestos racistas hacia el personal de un establecimiento en Río de Janeiro. Este jueves, utilizó sus redes sociales para compartir su preocupación, ya que las autoridades han decidido aplicar prisión preventiva tras haberle impuesto una tobillera electrónica. “Estoy desesperada, todos mis derechos están siendo pisoteados”, comentó Páez.
Miedo y Desesperación de Páez
El video fue grabado por Páez después de que la Justicia carioca aceptara el pedido de los fiscales de imponerle prisión preventiva. La acusan de “injuria racial” debido al incidente registrado el 14 de enero en un local de la ciudad de Río, donde fue filmada con actos racistas hacia los trabajadores del lugar. Hasta entonces, solamente tenía la obligación de portar una tobillera electrónica, medida que ahora se agrava con su nueva situación legal.
Un Llamado de Atención
“Soy Agostina Páez, inculpada por injuria racial en Brasil. Me acaban de informar que existe una orden de prisión preventiva en mi contra por temor a que me escape, pero ya tengo una tobillera electrónica y estoy completamente a disposición del sistema judicial”, manifestó Páez en el video que publicó en sus redes. Añadió que siente que todos sus derechos están siendo transgredidos, y que vive con un miedo profundo, buscando así que su caso gane visibilidad pública.
Apoyo y Recomendaciones
En contraste, las acompañantes de Páez parecían estar en otra línea de conducta ese día de enero, ya que los fiscales mencionaron “la conciencia” de las mismas al intentar evitar que Páez perpetuara esos gestos ofensivos.
Declaraciones del Cónsul en Río
Este mismo día jueves, en una conversación con Radio Nacional, el cónsul argentino en Río de Janeiro, Jorge Perrén, explicó: “El Ministerio Público considera que hay riesgo de fuga. Buscan cambiar la libertad condicional con tobillera por encarcelamiento hasta resolver el caso. Esto es solo una solicitud fiscal; el juez aún no ha decidido”.
Ante de que la Justicia determinara avanzar con la prisión preventiva, Perrén destacó que Páez “siempre ha estado disponible para colaborar con la Justicia” y que el uso de la tobillera electrónica se había cumplido sin inconvenientes ni incidentes relevantes.
Perrén advirtió sobre la gravedad de los delitos relacionados con cuestiones raciales en Brasil, indicando que las penas son severas y no admiten libertad bajo fianza. Recomendó a los argentinos extremar cautela sobre este tema, puesto que incluso las bromas pueden acarrear problemas severos.
Amigos de Páez han defendido que los gestos fueron simplemente una broma dirigida a sus amigas, mientras un empleado de un bar situado enfrente le hacía gestos ofensivos. Sebastián Robles, su abogado, enfatiza que en Brasil “no existe un precedente donde un extranjero haya sido condenado tan severamente”.
Robles insistió en que “la medida es desproporcionada y sin una duración clara”, en sus declaraciones a Radio Perfil.
