Condena del Gobierno Porteño ante un Acto de Discriminación
La Ciudad de Buenos Aires manifestó su más enérgica desaprobación hacia la expulsión de Karina, una mujer que trabajaba en la feria de San Telmo, debido a su identidad judía. Según lo comunicado en las redes sociales del Gobierno, la artesana sufrió acoso por su religión.
Reacciones Ante Imágenes y Testimonios de la Agresión
El evento salió a la luz a través de un video en redes sociales, en el que se observa a un grupo de feriantes vociferando “viva Palestina libre, fuera los sionistas”, entre aplausos. Posteriormente, dos mujeres confrontan a quien registraba la escena: “¿Qué filman? ¿Nos van a llamar a la policía? No vuelvas más, nunca más”.
Origen del Conflicto y Consecuencias Legales
Al final del clip, la cámara muestra a una mujer caminando, presumiblemente la persona desalojada. Se especula que la disputa comenzó cuando otra vendedora exhibió una bandera palestina. La intervención de Karina pidiendo su retiro derivó en insultos y agresiones hacia ella.
Tras el incidente, las autoridades porteñas expresaron su rechazo total: “El antisemitismo es intolerable. Este tipo de odio constituye un crimen, y no permitiremos que quede impune”.
Jorge Macri, a cargo del Ejecutivo de la Ciudad, garantizó medidas contra estos actos: “Los autores de este acto han sido identificados y se les ha revocado el permiso para participar en la feria de nuevo”.
El legislador del PRO, Waldo Wolff, tomó acción legal al presentar una denuncia basándose en la Ley Antidiscriminatoria: “Todos los responsables deberán enfrentar las consecuencias legales correspondientes”.
Wolff reiteró su posición en redes sociales: “Una agresión a una mujer por su religión no puede quedar sin respuesta. Presenté una denuncia penal para que la justicia actúe contra quienes infringieron la ley”.
Claudio Avruj, titular del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas, también hizo eco de la situación en sus redes: “Este lamentable episodio tuvo lugar en una feria cultural, no política. El Gobierno es responsable de estos espacios y debe asegurar la convivencia pacífica”.
Avruj continuó: “La expositora, que pidió retirar la bandera, fue objeto de acusaciones antisemitas y agredida verbalmente por la multitud. El GCBA debe garantizar un ambiente de respeto mutuo, y la justicia, junto con organizaciones como la DAIA, deben combatir el antisemitismo y el antisionismo”.
