Las autoridades de México deportaron a un grupo de 37 individuos a Estados Unidos, todos ellos buscados por delitos federales. En este grupo de personas extraditadas se incluye a un argentino, un empresario originario de General Roca, Río Negro.
Este traslado de presuntos delincuentes es parte de un acuerdo de colaboración entre los gobiernos mexicano y estadounidense en asuntos de seguridad. Según explicó Claudia Sheinbaum, presidenta de México, estas deportaciones fueron realizadas bajo petición del Departamento de Justicia de Estados Unidos, tras llevar a cabo un “examen minucioso” de cada caso particular, incluyendo el del extranjero residente en México.
Entre los deportados se encuentran individuos relacionados con el tráfico humano, de armas, y miembros de organizaciones de narcotráfico. En este grupo de 37 integrantes de “bandas criminales”, algunos vinculados con los conocidos cárteles Jalisco Nueva Generación (CJNG) y Sinaloa, identificados por Washington como “grupos terroristas”, resalta el nombre de Manuel Ignacio Torres, apodado “El Argentino”, según reitera el Diario Río Negro.
La operación de extradición se llevó a cabo en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), donde las autoridades mexicanas entregaron a los detenidos a los oficiales estadounidenses. Esta lista fue posteriormente presentada por la secretaria de Justicia estadounidense, Pam Bondi.
Figura destacada: Manuel Ignacio “El Argentino” Correa
Manuel Ignacio Correa, conocido como “El Argentino”, es uno de los individuos extraditados a Estados Unidos. Según el periódico El Universal, la DEA lo acusó de blanqueo de capitales. Fue deportado al Distrito Este de Kentucky, donde enfrenta cargos que podrían condenarlo a hasta 20 años de cárcel, de acuerdo con el diario mexicano Debate.
Correa, hoy de 44 años y originario de General Roca, es registrado como “empresario” en la provincia de Río Negro. Vivía en la colonia Roma Norte, en la Delegación Cuauhtémoc, Ciudad de México.
Un empresario controversial
Según el Boletín Oficial de Río Negro del 4 de julio de 2019, Correa figuraba como socio de “Servicios Ejecutivos del Sur Sociedad por Acciones Simplificada”. La firma se dedica a “servicios de alojamiento en hoteles y hostales, excluyendo servicios de restaurante al público”, además de ofrecer “servicios de comidas”.
Detenido el pasado noviembre en la Ciudad de México, Correa fue capturado tras ser investigado por lavado de dinero, múltiples estafas y presuntos lazos con una red de narcotráfico operando entre Colombia, México y Estados Unidos, según informa el portal Todo Roca.
Una captura polémica
La detención tuvo lugar en las afueras de la ciudad, luego de una persecución con intercambio de disparos que produjo momentos de gran tensión en plena vía pública.
El mismo medio local menciona que el rionegrino habría cometido numerosas estafas, tanto en México como en su provincia natal. En el extranjero, supuestamente adoptaba la identidad de un empleado de Televisa para ofrecer “falsos negocios” vinculados a la producción audiovisual, eventos y criptomonedas.
Repercusiones en Río Negro
En General Roca, empresarios locales lo habrían denunciado por supuestas maniobras en inversiones de criptomonedas y otras transacciones financieras que no llegaron a concretarse, o donde el dinero invertido habría desaparecido.
