Desarrollan en Argentina un innovador método para regenerar la piel después de una quemadura

En Argentina, un hombre de 46 años logró ser el primer paciente en restaurar su propia piel en el brazo, la cual se vio severamente afectada por quemaduras que había sufrido en una explosión causada por una garrafa. Esta intervención innovadora marca un avance significativo en el ámbito de la bioingeniería de tejidos en un hospital del país.

Avances en bioingeniería

La técnica utilizada, conocida científicamente como cultivo autólogo dermo-epidérmico para autoinjertos, implica extraer una pequeña muestra de piel del paciente. Esta muestra es cultivada en laboratorio para expandirla y crear piel nueva que posteriormente se emplea para cubrir las áreas lesionadas. Este innovador procedimiento fue realizado en el Hospital Italiano de Buenos Aires.

En este procedimiento, la extracción se realizó en el área inguinal con una muestra de piel de 7 por 2 centímetros. En un lapso de 15 días, utilizando plasma del propio paciente para alimentar el crecimiento celular, esta muestra se transformó en cinco placas de piel de 9 centímetros de diámetro cada una. Para el resto de las zonas afectadas se aplicó piel sintética, destacando las ventajas del método que utiliza tejido personal.

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Contexto del accidente

El afectado, que pertenece a una fuerza de seguridad, sufrió estas heridas durante una emergencia causada por una severa inundación en Bahía Blanca. Clarín informó que el hombre subió a un techo para evitar el agua, y al manipular una garrafa, esta explotó, quemando el 60% de su cuerpo.

La técnica del cultivo autólogo de piel fue desarrollada para facilitar la recuperación de quemaduras graves y úlceras en pacientes con dificultades para regenerar su piel. Hasta el momento, los tratamientos consistían en utilizar injertos de piel donada (aloinjertos), piel animal (xenoinjertos) o material sintético que imita la piel humana.

Existen pocos antecedentes de este procedimiento en el mundo. Según el portal PubMed, hay tres estudios publicados en Europa sobre cultivo de fibroblastos y queratinocitos como el realizado en el Hospital Italiano en pacientes con quemaduras. La técnica desarrollada en Argentina presenta un avance distintivo.

Hernán Aguilar, director de la Unidad de Quemados del hospital, explicó a Clarín que la innovación argentina reside en el uso de plasma como base, lo cual permite que todo el cultivo derive del paciente, reduciendo significativamente los costos. En Europa, se utilizaban bases sintéticas de ácido hialurónico.

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El éxito de este tratamiento es fruto de una investigación de ocho años, con el respaldo del Incucai. Luis Mazzuoccolo, jefe del Servicio de Dermatología y del Equipo de Bioingeniería de Tejidos, detalló que una quemadura de tercer grado requiere reemplazar rápidamente la dermis para preservar la función cutánea, vital para la elasticidad y sensibilidad.

Pasos del proceso de cultivo

  • Extracción: Se toma una pequeña porción de piel del paciente, incluyendo dermis y epidermis, de una zona con buena capacidad cicatrizante.
  • Cultivo: La muestra se cultiva en plasma rico en plaquetas, lo que facilita el crecimiento celular, minimizando riesgos de rechazo o infección.
  • Autoinjerto: Después de 10 a 17 días, la piel cultivada se coloca sobre la herida, con una gasa húmeda y vendaje compresivo.
  • Cierre de la lesión: La regeneración completa del tejido se consigue entre 30 y 120 días tras el injerto.

Ventajas del método innovador

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El principal objetivo de esta tecnología es activar la regeneración natural de las heridas. Los resultados iniciales son prometedores, mostrando que la piel tratada con este procedimiento alcanzó un 95% de su elasticidad original frente al 75% de los métodos sintéticos. Este enfoque elimina casi todos los riesgos de rechazo y ofrece una estética más natural debido a la menor intervención quirúrgica.

El proyecto también promueve la colaboración interdisciplinaria entre especialistas en Bioingeniería, Medicina Transfusional y Cirugía Plástica, contando con soporte del Incucai y el Banco de Tejidos. Tras la operación inicial exitosa, ya se realizó una segunda intervención de la cual aún no se conocen los detalles. Según se ha anunciado, estos resultados se incluirán en una futura publicación científica.

Finalmente, Anahí Belatti, jefa de Abordaje Integral en Cicatrización de Heridas, afirmó que esta técnica no solo cumple con normas regulatorias internacionales de medicina regenerativa, sino que también abre nuevas posibilidades terapéuticas para tratar heridas complejas.

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