Un viaje que terminó en tragedia
Joaquín Gatto era un joven de 12 años oriundo de Ramos Mejía. A comienzos de enero, se trasladó a Neuquén con el grupo de Exploradores Argentinos de Don Bosco (EADB) para participar en una actividad de campamento. Durante un juego con amigos, se colgó de un arco de fútbol que no estaba fijado correctamente al suelo. La estructura cayó sobre su pecho causando su hospitalización y, lamentablemente, falleció dos días después.
Un problema recurrente
En octubre, un niño de ocho años encontró un trágico destino similar cuando un arco cayó sobre él durante una sesión de entrenamiento en el Club Argentino de Quilmes. Estos incidentes han encendido las alarmas sobre la seguridad de los arcos en campos de juego.
El impulso por un cambio
Los padres de Joaquín, Serena y Adrián, buscan instaurar una legislación a nivel nacional para exigir que todos los arcos estén firmemente anclados y se sometan a inspecciones semestrales. Serena expresa: “Otro Joaquín no puede ser, esto debe detenerse”. La familia está comprometida con la creación de la “Ley Joaquín” como homenaje a su hijo.
El trágico accidente
El 3 de enero, Joaquín partió desde Ramos Mejía hacia Junín de los Andes con sus compañeros del grupo de exploradores. Al día siguiente, sufrió un accidente en la escuela “Casa Salesiana”. Mientras jugaba, se colgó de un arco no asegurado. La estructura cayó impactando de forma brutal en su pecho.
El impacto fue devastador, lo dejó inconsciente y provocó lesiones internas severas, incluyendo aplastamiento de pulmones y corazón. Aunque lograron reanimarlo tras un paro cardiorrespiratorio, el daño cerebral por falta de oxígeno resultó fatal.
Serena rememora con angustia la llamada que recibió desde Neuquén informándola de lo acontecido. Pese al dolor reciente, la familia lucha por instaurar una ley que prevenga más tragedias similares.
Propuesta de ley para evitar desgracias
La iniciativa busca garantizar que todos los arcos de fútbol en espacios públicos y privados estén anclados de forma permanente. Además, se deben implementar protocolos de inspección regulares para certificar la seguridad, y establecer sanciones para quienes no cumplan con las normativas.
Serena y Adrián sostienen que cada provincia debe estar comprometida con la vigilancia de estas medidas para proteger a los menores. Una ley nacional eficaz podría salvar muchas vidas, aseguran.
Más que una propuesta, una necesidad
Adrián comenta: “Es indispensable tomar medidas. Muchos hemos jugado colgándonos de los arcos. Esto es completamente prevenible. Los arcos deben ser seguros”.
Con este propósito, los padres de Joaquín solicitan apoyo para difundir su mensaje y están disponibles para quienes quieran unirse a su causa en busca de justicia: +54 9 11 3137-0015 (Serena) y +54 9 11 5850-3020 (Adrián).
El caso de Benicio Farji
El 28 de octubre de 2025, Benicio, de 8 años, estaba practicando básquet en el Club Argentino de Quilmes cuando un arco de handball cayó sobre él. Varias versiones circulan sobre cómo ocurrió el accidente: algunos padres dicen que un niño se colgó del arco provocando su caída, mientras que otros sostienen que el arco se desplomó solo.
Debido a la gravedad de sus lesiones, fue trasladado al Hospital de Alta Complejidad El Cruce en Florencio Varela, donde fue declarado con muerte cerebral, falleciendo el 30 de octubre.
