Secretos de Rosa Rodríguez para ganar un concurso millonario
Recientemente, Rosa Rodríguez, originaria de Argentina, se llevó un premio de 2,7 millones de euros al triunfar en el exitoso programa español “Pasapalabra”. Reveló su estrategia para alcanzar este hito: durante cinco años, dedicó cinco horas diarias a su preparación, todo mientras ejercía su labor de profesora de español para extranjeros. Un curioso aspecto de su trabajo es que algunos de sus alumnos desean aprender con el acento argentino.
Cinco años de dedicación
A sus 32 años, Rosa compitió en “Pasapalabra” durante quince meses. El pasado jueves, consiguió responder acertadamente las 25 preguntas del emblemático rosco, obteniendo así el mayor premio en la historia del programa.
La dedicación de Rosa no comenzó cuando se presentó al concurso, sino varios años antes, siguiendo un rigurosísimo plan de estudio.
En una entrevista con Radio Mitre, compartió que estuvo cerca de cinco años preparándose para este gran logro. Comentó: “Fue una experiencia de aprendizaje intensa, que consistió principalmente en un procedimiento diario de cinco horas”. Esa rutina fue fundamental para alcanzar el tan ansiado premio, el cual logró gracias a contestar la pregunta sobre “Morrall”, un campeón de la NFL, con solo tres segundos en el reloj.
El momento del triunfo
Original de Quilmes y criada en Berazategui hasta los siete años, Rosa se mudó a Galicia, España. Allí, la semana pasada, su dedicación se vio recompensada con su victoria. Aunque como ella misma reconoce, “la suerte se construye”.
Para muchos, el concurso es solo un entretenimiento, pero para Rosa significó una meta seria y de gran compromiso personal. Su estrategia de estudio no fue sencilla: más allá de memorizar el diccionario, también se enfocó en acumular conocimientos de interés general.
“Lo primero es estudiar el diccionario, que es lo básico. Después, tienes que aprender tantas cosas como puedas y anticipar todas las preguntas posibles”, explicó sobre su método exitoso.
Un equilibrio entre enseñanza y aprendizaje
Rosa continuó trabajando mientras se preparaba. Además de su amor por las letras, se desempeña enseñando español a estudiantes extranjeros. “Me dedico a ayudarles a adquirir un nuevo idioma”, señaló, lo cual resulta en una ventaja en su dominio del lenguaje.
Trabaja con estudiantes provenientes de Estados Unidos, China y varios países de Europa. “Hablan inglés, pero necesitan aprender español”, añadió. A pesar de que en su vida diaria nadie nota su origen argentino, algunos de sus alumnos sí le piden algo curioso.
“Durante las clases mantengo el acento español, pero introduzco vocabulario argentino y hago comparaciones. Enseño que en España se usa ‘vosotros’ mientras que nosotros en Argentina usamos ‘vos’. Algunos se interesan mucho por el acento argentino y eligen hablar de esa manera. Es divertido oír a un estudiante estadounidense usando el ‘vos’ con palabras argentinas”, bromeó.
Aún espera la transferencia de su premio, que llegará en un plazo de “dos o tres meses”. Rosa tiene el deseo de regresar a Argentina para explorar la Patagonia junto a sus seres queridos. Exprésó su entusiasmo: “Quiero viajar porque es mi mayor pasión y ahora tengo el tiempo y los recursos. Deseo disfrutar de la vida al máximo”, concluyó.
