Este verano nos sorprende con un fenómeno positivo y perceptible que contrasta con las estadísticas que predominan en estas primeras semanas del periodo estival. Aquella tradición de armarse de valor para sumergirse en las frías y turbias aguas del Atlántico parece desvanecerse.
Aguas más cálidas y claras
Contrario a lo acostumbrado, el mar está más cálido y, de forma inesperada, más transparente. Este fenómeno podría perdurar durante lo que resta de la temporada veraniega.
Las mediciones tomadas por satélite a lo largo de la costa confirman lo que ya se siente al nadar: las temperaturas superficiales del agua están notablemente elevadas, alcanzando hasta 3°C más que el promedio histórico.
Desplazamiento de corrientes
Las imágenes satelitales revelan las causas de este inusual fenómeno. Según dichos datos, la Corriente de Brasil ha avanzado hacia el sur, algo poco común. En los gráficos, el color naranja que identifica a las aguas templadas se extiende por la costa y penetra en el Río de la Plata. Mientras tanto, el azul de las aguas frías de la corriente malvinense retrocede.
Pedro Di Nezio, experto en Meteorología y Oceanografía, comentó en una entrevista con Clarín que este desplazamiento desde el norte provoca un cambio que muchos turistas han notado: la claridad del agua ha aumentado.
Influencia en la Costa Atlántica
Durante los últimos días de diciembre en Mar del Plata, el mar calmo y las altas temperaturas permitieron ver el fondo arenoso al adentrarse en el agua. Aunque recientes tormentas han removido las aguas, en algunas playas ocasionalmente se sigue percibiendo esa transparencia.
El oceanógrafo añade que este aspecto caribeño en la costa es el resultado del avance de la Corriente de Brasil.
Impacto a corto plazo
Las aguas de la Corriente de Malvinas suelen ser ricas en nutrientes y fitoplancton, lo que explica su típico tono verdoso o marrón. Por esta razón, el mar en la costa atlántica argentina aparece más opaco. En contraste, las corrientes tropicales, menos ricas en fitoplancton, son más cristalinas y reflejan mejor el color del cielo.
Este fenómeno persiste debido a factores meteorológicos y oceanográficos, algo que, según los expertos, se mantendrá el resto de la temporada. Aunque esto podría mejorar la experiencia vacacional, la realidad económica afecta al sector turístico. Las cifras de ocupación son modestas y el consumo, según los comerciantes, no se presenta tan robusto como se esperaba.
El efecto visible continuaría durante toda la temporada, pero el turismo se enfrenta a un contexto económico desafiante, lo que dificulta un auge muchas veces anticipado.
