Durante el inicio del fin de semana, una intensa sudestada afectó la costa de Buenos Aires, provocando un complicado panorama debido a los daños estructurales en diversas playas justo en plena temporada estival.
Vientos provenientes del sur y sudeste, con velocidades que alcanzaron los 75 km/h, generaron una crecida del mar hasta los 2,40 metros, un nivel que no se alcanzaba desde hace casi seis años. Esta situación impactó visiblemente en playas, balnearios y accesos, además de dejar afectadas áreas urbanas.
A pesar de que el domingo el agua había retrocedido, las bajas temperaturas y el viento fuerte no permitieron a los turistas disfrutar de un buen cierre de fin de semana en la playa.
Condiciones Meteorológicas
Desde la tarde del viernes, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) había emitido una alerta amarilla por vientos del sur, con velocidades entre 40 y 55 km/h. Esta alerta se concretó pasada las 21, pero con mayor intensidad, causando varios daños.
Consecuencias y Medidas Iniciales
En Mar del Plata, así como en otras localidades costeras, no se reportaron víctimas ni evacuaciones, pero Defensa Civil tuvo que intervenir debido a árboles, ramas y postes caídos, además de semáforos dañados.
Particularmente, una pleamar alcanzó balnearios del complejo Punta Mogotes, La Perla y la zona sur, llevando el agua hasta las carpas.
Reacciones y Operativo de Recuperación
En el Partido de La Costa, la sudestada se dejó sentir y en las redes sociales se viralizaron imágenes de las marejadas en San Clemente, Las Toninas, Santa Teresita y Mar del Tuyú, entre otras áreas. En algunas zonas, el agua llegó hasta la costanera y las casas cercanas.
En Pinamar y Cariló, las condiciones climáticas adversas afectaron casillas de guardavidas, mientras que en Villa Gesell, el fenómeno arrastró señales y desplazó grandes cantidades de arena.
El esfuerzo de reconstrucción comenzó el mismo fin de semana para asegurar el desarrollo normal de la temporada alta. En Reta, por ejemplo, personal local y el equipo de Playas Limpias comenzaron a colocar nuevamente las pasarelas de acceso que había destruido la sudestada. Este trabajo continuaría durante la semana.
Asimismo, en Mar del Tuyú, los vecinos y propietarios, a través de las redes, solicitaron ayuda económica para reparar una de las bajadas a la playa, calculando un costo entre 300 y 400 mil pesos.
La sudestada también se sintió en Uruguay, donde dejó numerosos lobeznos marinos muertos en las costas de Maldonado y Rocha. Un grupo de vecinos, junto a guardavidas y la Prefectura, consiguió trasladar algunos ejemplares a Punta Colorada, pero no todos sobrevivieron, según informó “Rescate Fauna Marina – Uruguay”.
