Una nueva página se agregó al caso del “Retrato de dama”, el cuadro sustraído por las fuerzas nazis que fue hallado en Mar del Plata tras 80 años. El poder judicial elevó una solicitud a Alemania para determinar la implicación de Friedrich Kadgien durante el gobierno del Tercer Reich. También se ordenó examinar otras pinturas descubiertas en las residencias de las hijas del antiguo oficial alemán para verificar si corresponden a la era del saqueo nazi.
El caso tomó relevancia cuando el diario holandés AD localizó la pintura en una propiedad en venta en Mar del Plata, en agosto del año anterior.
La residencia pertenecía a la hija de Friedrich Kadgien, quien era conocido como “el mago de las finanzas” bajo el régimen de Hitler. Después de múltiples tratativas, Patricia Kadgien entregó la obra a la Justicia, aunque aseguró que su adquisición por su familia había sido legítima. Patricia alegó que fue comprada por la cuñada de un matrimonio anterior de su padre en un museo en Colonia en 1943.
No obstante, la pintura pertenecía al judío holandés Jacques Goudstikker, administrador de una reconocida galería que albergaba más de mil piezas de arte —incluyendo trabajos de Rembrandt y Vermeer— y que fue saqueada durante la ocupación nazi de Ámsterdam. Su familia ha estado en la búsqueda de alrededor de 800 obras esparcidas a nivel mundial, de las cuales solo han recuperado 350.
Después de la muerte de Eduard, hijo de Goudstikker, su cónyuge Marie Von Saher continuó la búsqueda. “Esta obra pertenecía al legado de arte de mi familia. Encierra nuestro patrimonio y nuestra historia”, expresó Marei a Clarín. Y expresó que, aunque “no se puede alterar lo que sucedió anteriormente, representa una pequeña fracción de justicia histórica”.
La pintura encontrada en Mar del Plata —actualmente atribuida al italiano Giacomo Antonio Melchiorre Cerutti, según la Academia Nacional de Bellas Artes— está valorada en 250.000 euros. Actualmente, está bajo custodia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación mientras se espera que el juez federal de Mar del Plata, Santiago Inchausti, determine su destino.
Este lunes se llevó a cabo una audiencia crucial en la Fiscalía Federal de Mar del Plata, bajo la dirección de Carlos Martínez, en la cual se solicitó una extensión de 120 días.
La audiencia reunió a todas las partes implicadas. Los investigados, Patricia Mónica Kadgien, Juan Carlos Cortegoso y Alicia María Kadgien, acompañados de sus defensas, y los representantes de la parte querellante, Juan Ignacio Pascual y Guillermo Brady, en representación de la heredera que reclama la obra, Marei von Saher.
Cuadros adicionales bajo escrutinio
Mientras tanto, se presentó un descubrimiento inesperado: en las residencias de Alicia María Kadgien y Patricia Mónica Kadgien se hallaron otros cuadros.
De acuerdo con fuentes vinculadas al caso, ahora se investigará si estas piezas tienen alguna relación con el régimen nazi o pertenecen al mismo circuito que condicionó el destino del “Retrato de dama”.
Contrariamente a la evaluación del cuadro de Goudstikker, este análisis no será llevado a cabo por la Academia Nacional de Bellas Artes, sino que recaerá en la Secretaría de Cultura.
Además, la Justicia espera el informe de la DAIA, una organización judía que se unió como amicus curiae en la investigación. Este documento técnico-histórico abordará la restitución de bienes culturales saqueados por los nazis, más detalles sobre el expolio a la familia Goudstikker y las buenas prácticas para los procesos de restitución.
Medidas de seguridad adicionales
Durante la misma audiencia, el fiscal solicitó también la extensión de las actuales medidas cautelares.
Entre estas, se incluyen el congelamiento de las cajas de seguridad de los acusados Patricia Kadgien y Juan Carlos Cortegoso; la prohibición de enajenar bienes; y la restricción de no ausentarse de su domicilio por más de 24 horas sin comunicarlo. Además, se ordenó retener sus pasaportes para evitar que abandonen el país.
Otra de las razones para ampliar el plazo de la investigación fue la posibilidad de resolver el desacuerdo entre las partes, dentro del marco que propone el Código Procesal Penal Federal.
No obstante, fuentes cercanas al expediente señalaron que, una vez añadidas las pruebas pendientes, el siguiente paso involucra decidir sobre la devolución del cuadro.
De comprobarse este escenario, el proceso definirá las responsabilidades penales de Kadgien y Cortegoso. Aunque la causa está tipificada como encubrimiento, no se descarta ampliar la acusación a un crimen más serio como el blanqueo de capitales.
