La noche del jueves 8 de enero, “Coco” Bello, de 74 años, viajaba en su coche tras haber salido de la Ciudad de Buenos Aires con dirección a Pergamino. Estaba a punto de alcanzar su destino cuando su vehículo volcó, quedando atrapado dentro. Pasó más de nueve horas en esta situación, ideando métodos para sobrevivir entre metal retorcido y la oscuridad.
Bello, residente en Córdoba, es una figura conocida en Pergamino, habiendo liderado el Club Argentino y representado a destacados deportistas como Marcelo Milanesio, ícono del baloncesto argentino de los años 90.
La desgracia ocurrió alrededor de las 23 horas, cuando Bello perdió el control del vehículo cerca de Pergamino, en la curva peligrosa de la bajada Fontezuela de la ruta nacional 8, a poco menos de 10 km de su destino. El auto terminó en un campo de hierba, dejándolo sin posibilidad de moverse ni pedir ayuda.
Bello enfrenta la desafiante situación
“Nunca perdí la calma”, declaró Bello tras el incidente, todavía afectado por las horas que pasó atrapado en su Chevrolet Classic, aunque la causa del accidente sigue bajo investigación. El coche acabó con las ruedas hacia el cielo, y sin opción de comunicarse, esperó hasta que alguien lo avistara.
Ingenio para sobrevivir durante la espera
Después del vuelco, Bello se quitó el cinturón y apagó el coche, quedando encorvado y rodeado de cristales. “Me comprobaba constantemente, temía por las heridas ya que estoy anticoagulado”, compartió con La Opinión Online, señalando la gravedad que podría haber causado cualquier lesión.
Solía gritar pidiendo auxilio, pero su voz se perdía en la noche, con el coche invisibilizado por la maleza. Bello se concentró en mantener la serenidad, consciente de que la desesperación podría conducir a errores.
La esperada ayuda llega al amanecer
Enfrentando la inminente amenaza de la lluvia que habría agravado su situación, empleó un cuchillo para despejar el pasto obstruyendo el vehículo. También usó un extintor para golpear el techo y lograr escapar. “Utilicé todo lo que tenía a mi disposición”, resumió.
Eventualmente, su esfuerzo le permitió asomar parte del cuerpo y hacer señales con un trapo. Gracias a eso, un camión lo divisó y acudió a su rescate. Para Bello, aquello fue como volver a nacer, cerca de las 9 de la mañana del viernes 9 de enero.
Fue trasladado al Hospital San José en Pergamino y, tras pocas horas, fue dado de alta ese mismo día. A modo de reflexión, Bello pasó más tiempo en su auto volcado que en el hospital para su recuperación.
