El innovador cohete de la NASA, encargado de llevar el microsatélite argentino ATENEA, ha experimentado un nuevo contratiempo este sábado, lo que casi con seguridad demorará hasta abril el esperado primer viaje tripulado a la Luna en cinco décadas.
Contratiempo con la fecha de lanzamiento
El pasado viernes, la NASA había establecido el 6 de marzo como fecha para la misión Artemis II. Sin embargo, durante la noche, surgió un problema con el flujo de helio hacia la etapa superior del cohete, según anunciaron los funcionarios. Un flujo constante de helio es crucial para purgar los motores y presurizar los depósitos de combustible.
Un nuevo problema con el helio
El inconveniente con el helio no está relacionado con las fugas de hidrógeno que enturbiaron a inicios de mes un ensayo general de cuenta regresiva del Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS) y que obligaron a repetir la prueba.
El administrador de la NASA, Jared Isaacman, mencionó algunas posibles causas del fallo: el filtro final entre los dispositivos en tierra y el vehículo de vuelo, la conexión umbilical de desconexión rápida (QD), o la válvula de retención del vehículo, similar a la incidencia en el Artemis I. Para solucionar el problema, se requiere el acceso en el Edificio de Ensamblaje de Vehículos (VAB) del Centro Espacial Kennedy.
Alternativas para solucionar el fallo
Isaacman señaló: “Iniciaremos los preparativos para el retroceso, descartando la ventana de lanzamiento de marzo”. Las siguientes oportunidades de lanzamiento podrían ser a principios o finales de abril. Añadió que comprende la decepción del público y del equipo de la NASA, que ha trabajado arduamente en esta misión histórica, e informó que en los próximos días se realizará una sesión informativa para delinear los pasos a seguir para Artemis II y futuras misiones.
Impacto en el cronograma de reparación
En la mañana, la NASA anunció que se alistaba para devolver el cohete de 98 metros a su hangar para reparaciones, aunque también consideraba realizar los trabajos en la plataforma.
Las anteriores fugas de combustible de hidrógeno ya habían demorado un mes el sobrevuelo lunar de Artemis II. Una segunda prueba realizada el jueves mostró casi nulas fugas, lo que había dado confianza a los directivos para programar el despegue en marzo. Los astronautas ya habían comenzado su cuarentena obligatoria de dos semanas el viernes por la noche para prevenir la transmisión de gérmenes.
El fallo está relacionado con la etapa criogénica superior del cohete SLS, que es vital para colocar la cápsula tripulada Orión en la orbita adecuada. Esta etapa debería separarse después del despegue para simular acoplamientos necesarios en misiones futuras a la Luna.
Durante el programa Apolo, 24 astronautas viajaron a la Luna entre 1968 y 1972. El nuevo programa Artemis sólo ha realizado una misión: un vuelo no tripulado alrededor de la Luna en 2022.
ATENEA: el papel del microsatélite argentino
La Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) expresó su respaldo al anuncio de la NASA con un mensaje de aliento: “Sigamos mirando el cielo con orgullo. Somos parte de este viaje”.
La misión Artemis II es de gran interés en Argentina porque transportará el satélite ATENEA, que alcanzará una órbita a 75.000 km de la Tierra, la más lejana alcanzada por un artefacto argentino.
ATENEA, con un peso de 13 kilos y el tamaño de un microondas, permitirá medir radiación en órbitas profundas, evaluar componentes comerciales frente al ambiente espacial, recolectar datos GPS y validar comunicaciones para exploraciones futuras. Sin embargo, sólo permanecerá en órbita por 20 horas antes de separarse de Orión y desintegrarse en la atmósfera.
