Un joven argentino de 12 años desapareció el viernes tras ser arrastrado por una corriente formada debido a las intensas precipitaciones en San Lorenzo, Paraguay. Este lugar, ubicado cerca de la capital, se caracteriza por su terreno arcilloso, con grandes zanjas y cercanías a una obra inacabada de un sistema de drenaje pluvial. La familia ha solicitado ayuda a las autoridades para hallarlo.
Búsqueda del niño desaparecido
Reinaldo Suárez, padre del niño, narró entre lágrimas al canal paraguayo de noticias que su hijo Tobias había salido de casa para “comprar café” en medio del aguacero en una tienda cercana. Indicó que probablemente intentó cruzar la corriente que pasaba por la calle de tierra del barrio Tayazuapé, en la ciudad de San Lorenzo.
“Tan pronto supe que salió bajo la lluvia, lo seguí, pero no pude encontrarlo”, comentó el hombre, de nacionalidad paraguaya, a Telefuturo.
Suárez destacó la colaboración de los vecinos y bomberos voluntarios desde el inicio, aunque no fue suficiente para localizar al niño. También reveló que habían regresado de Buenos Aires tres años atrás para evitar el clima frío y húmedo de la capital argentina debido al asma de su hijo.
Críticas a las autoridades
Expresó su pesar por haber regresado al país, visiblemente afectado, y acusó al gobierno de no completar obras esenciales, provocando que tragedias como esta ocurran cada vez que llueve.
El padre manifestó su temor por la posibilidad de no encontrar a su hijo con vida. También criticó duramente a las autoridades locales, acusándolas de enriquecerse personalmente y de no concluir las obras necesarias, incluyendo la que permanece inconclusa en su vecindario.
“Sé que no lo encontraré vivo, pero necesito su cuerpo para darle un entierro digno”, declaró profundamente apesadumbrado.
Algunos testigos comentaron a los medios locales haber visto al niño ser arrastrado por la corriente hacia unos tubos de drenaje que confluyen con un arroyo, parte de la obra de canalización en construcción desde diciembre pasado.
El niño, según parece, fue llevado por un raudal hacia una construcción inacabada de drenaje en Tayazuapé.
Bomberos y policías acudieron al lugar, aunque el Sr. Suárez lamentó que no exploraran la tubería que conecta con el arroyo, tal como él mismo ya había intentado sin éxito.
Este sábado, la policía local, junto a bomberos y rescatistas, continuaban buscando en la zona al niño que vestía una camiseta verde y pantalones cortos grises al momento de desaparecer.
Con información de la agencia Efe.
