Argentina ha incorporado recientemente un nuevo medicamento en su creciente lista de inmunoterapias que se administran mediante inyecciones. Esta modalidad es más sencilla y confortable en comparación con la quimioterapia tradicional que se suministra por vía intravenosa. Aunque la efectividad del tratamiento en sí no ha cambiado, sí aporta una mejora significativa en la calidad de vida durante el mismo.
Con la reciente autorización, son dos los laboratorios con aprobación para ofrecer estos tratamientos subcutáneos. Sin embargo, la gran pregunta reside en cómo será el acceso de los pacientes a estas terapias.
Aprobaciones Recientes y Efectos en el Tratamiento
La ANMAT dio luz verde la semana pasada a la primera inmunoterapia que inhibe el PD-1 por vía subcutánea, dirigida a adultos con tumores sólidos como el cáncer de pulmón metastásico, cáncer renal avanzado, cáncer gástrico, melanoma, tumores esofágicos y cáncer colorrectal con inestabilidad de microsatélites.
Esta terapia actúa sobre ciertos tumores que utilizan “señales de camuflaje” para escapar del sistema inmunológico, bloqueando precisamente una de estas señales conocida como PD-1.
Evolución de las Inmunoterapias en el País
Anteriormente, otra inmunoterapia como el atezolizumab ya había sido aprobada en diciembre de 2024. Este fármaco, un anticuerpo monoclonal, se une a la proteína PD-L1 presente en las células tumorales y en las que infiltran el tumor, inhibiendo la respuesta inmune contra ellas.
La nueva formulación del nivolumab, usada durante una década por vía intravenosa, ahora cuenta con una modalidad subcutánea que, según estudios clínicos, mantiene una eficacia y seguridad equiparable.
Impacto en Pacientes y Accesibilidad
El Dr. Claudio Martin, líder de la Asociación Argentina de Oncología Clínica (AAOC), explica que estas inmunoterapias se han instituido como “tratamientos estándar” para muchos tipos de cáncer, mejorando la supervivencia y el bienestar de los pacientes. La nueva opción, como en el caso del melanoma, evita que los pacientes necesiten una conexión intravenosa en un hospital, reduciendo así la congestión de las áreas de quimioterapia.
En cuanto al acceso a estas terapias, Martin señala que, aunque existe, enfrenta desafíos debido a los altos costos y las restricciones, incluso entre las prepagas más costosas. Las nuevas formulaciones inyectables podrían aligerar el acceso abaratando los costos hospitalarios.
Por otro lado, Diego Kaen, del Departamento de Investigación del Centro Oncológico Riojano, es más reservado y destaca las desigualdades existentes entre hospitales públicos y privados.
Inicialmente, Roche fue la primera en recibir la aprobación para una inmunoterapia subcutánea, y ahora Bristol-Myers Squibb se suma. El costo de estas nuevas opciones es similar al de su versión intravenosa. Un estudio llamado CheckMate-67T, en el que participaron 500 pacientes con carcinoma renal avanzado, tuvo como resultado la aprobación de esta nueva modalidad en Argentina para diferentes tipos de tumores.
