De trabajador rural a emprendedor. La historia de Víctor Díaz ha experimentado un cambio notable en los últimos meses. Después de un despido que se hizo viral, el joven comparte con orgullo su situación actual: “Estuve once años a las órdenes de un jefe. Ahora dirijo mi propia empresa y soy mi propio jefe”, escribió en sus redes sociales.
Un nuevo comienzo en la vida de Víctor
Vivía y trabajaba en una estancia en San Vicente, ubicada al sur de la provincia de Buenos Aires, y usaba su perfil para mostrar su labor y su afecto por los animales. Aunque ya no trabaja en el campo, mantiene un guiño hacia su pasado rural en el nombre de su nueva iniciativa.
La apuesta emprendedora: “Sin nervio”
“Sin nervio” es el nombre que eligió para su nuevo negocio de venta de camisetas y gorras que están marcadas con su marca. Además de incursionar en el sector textil, también se lanzó a abrir una barbería en Ezeiza junto a su pareja.
Víctor compartió sus aspiraciones en las redes: “Quiero vivir de este nuevo proyecto”. No obstante, también se mostró preocupado por el contexto económico del país: “Hoy vendes y mañana no vendes nada”, expresó con inquietud.
Desafíos y superación personal
Su espíritu de superación y deseo de progresar son claros. Este joven de origen paraguayo busca encontrar estabilidad con sus nuevos negocios y demuestra su intención de seguir adelante: “Mi cuerpo no está hecho para estar sentado todo el día”, afirmó.
El despido de Víctor puso en evidencia las duras condiciones laborales que enfrentaba como trabajador rural. Trabajaba todos los días de la semana, sin descansos ni vacaciones, y sin estar registrado formalmente. A pesar de todo, su dedicación le permitió encargarse de 600 vacas y gestionar un campo en solitario.
La situación judicial de su caso sigue sin resolverse. “Demorará porque no tengo el capital necesario para proseguir con el litigio”, explicó en uno de sus videos. Respecto al juicio laboral, su antiguo empleador negó las acusaciones, asegurando que Víctor había manchado la reputación de la empresa. Víctor respondió: “Solo aparecía un logo en mi chaqueta con el nombre del lugar, pero nunca mencioné dónde trabajaba”.
La difusión de su historia en las redes fue crucial para ganarse el apoyo de muchas personas en el país. Hoy en día, Víctor Díaz está escribiendo un nuevo capítulo en su historia desde un sector diferente, aprovechando nuevas oportunidades y mirando al futuro con optimismo.
