Con la llegada de las altas temperaturas en el Área Metropolitana de Buenos Aires, las viviendas suelen quedar completamente cerradas para maximizar el rendimiento del aire acondicionado, especialmente cuando la temperatura alcanza los 37°C, como sucedió este martes 3 de febrero.
En estas circunstancias, los expertos advierten sobre el peligro del monóxido de carbono (CO) durante el verano, especialmente si hay algún aparato de gas con problemas o con una mala ventilación. Este gas insidioso se acumula sin que las personas lo noten debido a su falta de olor y color.
Un incidente en Villa Devoto, donde una ventilación bloqueada y un calefón defectuoso provocaron una combustión incompleta, resaltó una cuestión crítica: sellar el hogar para conservar el aire frío no sustituye la necesidad de una ventilación constante, esencial para los dispositivos de tiro natural como calefones y cocinas.
Riesgos del monóxido de carbono en ambientes cerrados
El monóxido de carbono se genera por la combustión parcial de combustibles como gas, leña o carbón. En espacios mal ventilados, su acumulación se da rápidamente y los síntomas pueden parecerse a la fatiga o a un golpe de calor.
En Argentina, de acuerdo a MetroGAS, aproximadamente 200 personas fallecen cada año y unas 4.000 sufren intoxicaciones a causa del monóxido de carbono.
Identificación de peligros: señales a no pasar por alto
Las organizaciones de seguridad en el manejo del gas advierten sobre tres señales claves:
Qué medidas tomar y cómo evitar problemas (sin apagar el aire acondicionado)
Ante la presencia de síntomas o sospechas, es necesario abrir puertas y ventanas, salir del hogar para tomar aire fresco y buscar ayuda médica urgente. El Ministerio de Salud recuerda la disponibilidad del Centro Nacional de Intoxicaciones del Hospital Posadas al 0800-333-0160.
Acciones preventivas durante una ola de calor:
Estrategias para ventilar sin perder eficiencia del aire acondicionado
Durante los días de mucho calor es común cerrar la casa para mejorar el desempeño del aire acondicionado, pero nunca debe dejarse de lado la ventilación. Si se utilizan artefactos a gas como calefones, cocinas o termotanques, se recomienda mantener las rejillas libres y realizar ventilaciones breves y efectivas: abrir ventanas opuestas por 5 a 10 minutos para generar una corriente de aire, después de lo cual se cierran nuevamente. Asimismo, no bloquear las puertas internas para permitir la circulación de aire.
Si notas que la llama es amarilla, que el artefacto tiene un funcionamiento irregular, o que hay manchas de hollín, no lo atribuyas exclusivamente al calor. El monóxido de carbono no tiene olor ni color, por lo que debes ventilar de inmediato, salir al exterior y solicitar ayuda.
