Cómo los turistas en el sur pueden evitar problemas con avispas depredadoras durante el verano

Las avispas depredadoras pueden ser un inconveniente para los visitantes del sur. Valentina Borrelli, estudiante de ingeniería agronómica de 28 años, experimentó esto de primera mano mientras disfrutaba de sus vacaciones en una playa del camping del Lago Villarino, en Neuquén. La picadura ocurrió al anochecer, aproximadamente a las 20:30, cuando un enjambre regresaba a su colmena bajo un árbol cercano a sus pertenencias.

Aunque intentó escapar, la reacción no fue lo suficientemente rápida para evitar la picadura de una chaqueta (un tipo de avispa). “Sentí un calor intenso que se extendía por mi rostro”, relató Valentina, describiendo el síntoma inicial. Minutos más tarde aparecieron ronchas en sus axilas y brazos. En el trayecto hacia el hospital, los síntomas empeoraron: vómitos, ojos hinchados y erupciones múltiples.

Una Avispa Sensible a los Estímulos

El caso de Valentina ilustra la sensibilidad de las avispas a ciertas acciones humanas. Maité Masciocchi, licenciada en Ciencias Biológicas y experta en comportamiento de avispas, explica que estas suelen atacar en respuesta a provocaciones. A diferencia de insectos como tábanos, las avispas reaccionan especialmente cuando su territorio es invadido.

Masciocchi, quien se especializa en la control y manejo de estas especies, menciona que un gran problema aparece al pisar accidentalmente un nido. Situaciones como la de Valentina, en que los objetos personales interactúan con estos sitios, pueden desencadenar ataques por parte de las avispas.

La reacción alérgica que enfrentó Valentina tras la picadura. Foto: Valentina Borrelli.

Oportunidades para Anidar

Las avispas tienen una notable adaptabilidad para ubicar sitios de anidación. Masciocchi destaca cómo han colonizado áreas como San Martín, Bariloche y Villa La Angostura, con gran afluencia de turistas. Estos destinos se caracterizan por la dificultad para acceder a atención médica rápida debido a su posición remota.

Muchos turistas no llevan consigo medicamentos o preparación para situaciones adversas. En el caso de Valentina, pudo autoadministrarse dexametasona debido a su experiencia previa en ambientes agrestes. Sin embargo, la falta de preparación para la mayoría puede complicar la gestión de reacciones alérgicas.

“La picadura es peligrosa por su conexión con la glándula de veneno”, explicó Masciocchi. Este veneno puede demorar hasta 48 horas en ser eliminado, provocando reacciones sucesivas, como experimentó Valentina, quien sufrió efectos secundarios durante varios días posteriores al incidente.

Aviso Crucial al Consumir Alimentos

Las avispas son carroñeras y se sienten atraídas por ciertos olores de alimentos y bebidas. Evitar picaduras implica mantenerse alerta con la comida, siendo particularmente susceptibles las áreas cercanas a la boca, donde se consumen comidas típicas de picnic.

Aquí algunas medidas recomendadas por el GEPI para minimizar molestias:

  • Proveer una fuente de alimento alternativa al cocinar.
  • Observar el suelo y seguir senderos claramente marcados.
  • Utilizar ropa de colores claros para reducir la atención de los insectos.
  • Evitar perfumes fuertes y desodorantes, que pueden atraer avispas.
  • Consultar a un alergista si hay predisposición genética conocida a las alergias.

Comportamiento Invasivo

Las avispas cuentan con un comportamiento social altamente organizado, lo que les permite colonizar exitosamente nuevas áreas. Viven en colonias con castas definidas como reinas, obreras y zánganos, y la erradicación total es un desafío casi insuperable.

En la imagen, investigadores buscan nidos bajo tierra. Gentileza GEPI.

En la Patagonia, las especies como Vespula germánica y Vespula vulgaris son prevalentes y pueden confundirse entre sí debido a su apariencia similar. La reina de estas especies es más grande, permitiéndole almacenar grasa y sobrevivir hasta la primavera para iniciar nuevas colonias.

Durante los meses de septiembre y octubre, las reinas comienzan a poner nuevos huevos que se convertirán en obreras. La cantidad máxima de avispas se observa entre febrero y marzo, hasta que las poblaciones decrecen en abril y mayo, subsistiendo solo las reinas en hibernación durante el invierno.

Estos problemas persisten cada verano, según afirma Masciocchi, lo que hace esencial una adecuada preparación al visitar zonas afectadas.

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