Incidente en Minnesota: Un Activista y sus Protestas
El domingo pasado, en un templo luterano de Minnesota, William Kelly causó alboroto durante una misa. Increpando al pastor e incitando a los asistentes, el activista transmitió toda la escena en vivo a través de Facebook. Con audacia, desafiaba a la fiscal general de Estados Unidos, Pamela Bondi, diciendo: “Pam Bondi, ¿quieres venir a arrestarme y presentar cargos? Adelante”. Su desafío fue enfrentado con un simple “Ok”, y, para el jueves, el Departamento de Seguridad Nacional y el FBI lo detuvieron junto a su compañera.
Contexto de Tensión y Protestas
La acción de Kelly en la iglesia no fue un acto aislado. Formaba parte de una ola de manifestaciones y choques entre manifestantes y fuerzas del orden en un estado todavía afectado por el trágico fallecimiento de Renée Nicole Good. Esta mujer, a comienzos de enero, fue herida fatalmente a bordo de su vehículo por un oficial del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en circunstancias poco claras.
Consecuencias y Reacciones Oficiales
La atención que captaron tanto el video del ataque a la iglesia, como el reto a la fiscal, no tardó en traducirse en acciones por parte de las autoridades estadounidenses. En lugar de ignorar el desafío lanzado por Kelly, Pamela Bondi, la fiscal general, respondió publicando un video en sus redes sociales donde se recogían varios pasajes de las transmisiones del activista. Poco después, Bondi anunció el arresto de Nekima Levy Armstrong y posteriormente de Chauntyll Louisa Allen, ambos señalados como colaboradores en los disturbios de la iglesia de St. Paul.
Además, el secretario del Departamento de Seguridad Nacional, Kristi Noem, confirmó que William Kelly enfrentará acusaciones federales por conspiración para privar de derechos y otros cargos relacionados con su implicación en los tumultos de la iglesia de St. Paul. Según el artículo 18 USC 241, la libertad religiosa es un pilar en los Estados Unidos, y cualquier intento de violarla será enfrentado con dureza legal.
