Un Día Fatal en la Boca de la Laguna
“¡Estaba ahí, estaba ahí!”, gritaba desesperada la novia de Yair Amir Manno Núñez, pidiendo ayuda con un español marcado pero comprensible. La joven francesa señalaba frenéticamente el lugar exacto donde Yair, de 29 años, había estado pescando instantes antes de ser arrastrado por la corriente en Mar Chiquita. Estaba sumido en el agua hasta las rodillas, de espaldas al océano cuando una ola poderosa lo sorprendió, arrastrándolo hacia el canal natural que conecta la laguna con el mar abierto.
Hipótesis de un Accidente
Las versiones de lo ocurrido son diversas. Algunos locales sugieren que Manno Núñez fue succionado por “el chupón”, un fenómeno conocido por su peligrosidad. Otra posible explicación es que pudo haber sufrido un golpe en la cabeza al caer, lo que lo habría dejado inconsciente e indefenso ante la corriente. “Es posible que quedara atrapado entre las aguas salientes y las que entraban al mismo tiempo”, narró un pescador que había visto la tragedia desde cerca.
Medidas de Precaución en la Playa
En el área donde ocurrió el trágico incidente, existen dos puestos de guardavidas, uno orientado hacia el mar y el otro hacia la laguna, cada uno con dos guardavidas por turno. Ese martes, ambos marcadores ondeaban la bandera roja de “mar peligroso”, como un aviso preventivo, dado que las condiciones climáticas podían variar rápidamente. La atmósfera inestable de la Costa Atlántica, sede del calentamiento extremo, dio paso a un día gris tras una noche tormentosa.
Andrea Lezcano, directora de Seguridad en Playas del distrito, detalló que Yair estuvo bajo el agua “al menos cuatro minutos, una situación desesperante”. El joven, que no sabía nadar, tenía un gran respeto por el océano, sin embargo, fue tomado por sorpresa. Mientras algunos pescadores lograron salir del agua a tiempo, “él desapareció de la vista instantáneamente”, comentó Lezcano.
Durante la búsqueda de Yair, las corrientes cambiaron, manifestándose en un fenómeno donde el mar, tras retirarse ligeramente, regresó con una fuerza abrumadora. En ese momento, varios botes anclados comenzaron a chocar contra las piedras. Cuando finalmente encontraron a Yair cerca de la orilla, los pescadores intentaron reanimarlo sin éxito, mientras un guardavidas y un vecino con su bote intentaban ayudar en medio del caos.
A pesar de los esfuerzos y maniobras de reanimación durante el traslado en bote y en ambulancia, no se pudo salvar la vida de Yair. El joven, originario de Mar del Plata pero residente en Francia durante ocho años, había regresado temporalmente a su ciudad natal junto a su novia francesa para visitar a sus seres queridos. La tragedia en Mar Chiquita dejó una gran tristeza en quienes lo conocieron.
