El Retorno de los Carpinchos a la Controversia en Nordelta
Imágenes de carpinchos en Nordelta volvieron a generar debate, después de hacerse virales durante la pandemia mientras los animales deambulaban por calles del lujoso vecindario de la zona norte del Gran Buenos Aires. La Dirección de Flora y Fauna de la Provincia inició un operativo de desalojo de estos animales, lo que un grupo de vecinos, unidos en una ONG, busca evitar.
Intervención del Ministerio de Desarrollo Agrario
Encargados del ordenamiento de la fauna, asociados al Ministerio de Desarrollo Agrario, acudieron al Barrio Silvestre de Nordelta para ejecutar un mandato judicial, trasladando a los carpinchos a una planeada reserva en San Fernando. La resolución judicial fijó una fecha tope hasta las 9 a.m., pero a las 10:30 a.m. los roedores aún descansaban bajo la sombra de los árboles.
Resistencia de los Vecinos
La comunidad, bajo el colectivo Carpinchos Nordelta Somos Su Voz, vigiló la entrada del barrio para evitar el traslado. La jueza María Paula Venere del tribunal Contencioso Administrativo de San Isidro fue quien firmó la orden de traslado de los animales.
Desarrollo del Operativo
El equipo de Flora y Fauna preparó jaulas con redes esperando que los carpinchos entraran voluntariamente, pero estos permanecieron a la sombra, evitando las trampas. “La situación es desesperante”, comentó Silvia, miembro de la ONG local que aboga por la convivencia con los carpinchos, durante una entrevista con LN+.
Silvia también subrayó que, “ningún vecino en favor del traslado da la cara”, destacando el deseo local de coexistir con la fauna del Delta.
Con la inserción de redes unas semanas antes, junto con alimentos dentro de las jaulas, se buscaba que los animales se familiarizaran para prevenir el estrés durante el traslado. Marcos, quien administra Nordelta, mencionó que en este “ensayo inicial” serán movidos 12 carpinchos, específicos por no estar en gestación o tener crías recientes.
El motivo principal del traslado, como explicó Marcos, es la alta incidencia de accidentes en un área específica del barrio. Los carpinchos serán llevados a La Casilla, una reserva de 166 hectáreas en San Fernando, adquirida con el objetivo de revitalizar la flora y fauna endémica.
