El 10 de mayo, la vida de la familia Bottoni cambió para siempre. Durante la final nacional de natación en el Parque Roca, Matías Bottoni, un joven nadador de 17 años de edad, sufrió un accidente grave: colisionó con otro competidor que invadió su carril, resultando en la fractura de su sexta vértebra cervical. Esta acción estaba expresamente prohibida durante la competencia.
Esperanza y lucha diaria
Actualmente, Matías se encuentra en una silla de ruedas, sin movilidad desde la cintura hacia abajo, enfrentando un desafiante proceso de recuperación en el Centro Integral de Rehabilitación Aprepa en San Jerónimo Sud, Santa Fe. Cada jornada es un reto que afronta junto a su familia.
Una búsqueda de nuevas oportunidades en España
Luciano, el padre de Matías, emprendió un viaje solitario a Barcelona, España, con la meta de encontrar nuevas perspectivas que faciliten el progreso de su hijo. En ese país, dos prestigiosos centros de rehabilitación aguardan a Matías, y con ello también la esperanza de un posible retorno a su movilidad.
Luciano comparte con cierto optimismo: “La intención no es trasladarnos a vivir en España permanentemente, sino que Matías realice su rehabilitación allí. Posiblemente, en un plazo de cinco a seis meses, él podría lograr avances que tomarían años aquí.”
El camino hacia la rehabilitación
A lo largo de siete arduos meses, los Bottoni han dado un vuelco total a sus vidas. Como odontólogos, Luciano y Valeria, la madre de Matías, han dejado de lado su práctica profesional para dedicar su tiempo y energía a estar al lado de su hijo en este complejo proceso.
Con el tiempo, Matías ha conseguido algunos avances, recuperando gradualmente la movilidad en sus brazos y torso, aunque aún depende de una sonda para sus funciones urinarias.
Avances tecnológicos y esperanza en la medicina
Un prospecto esperanzador es el Hospital Nacional de Parapléjicos en Toledo, cerca de Madrid, un centro destacado por su avanzada tecnología en la recuperación de lesiones medulares. Luciano planea visitar tanto este hospital como el Instituto de Salud Cerebral y Neurorrehabilitación Guttmann en Barcelona, evaluando la mejor opción para su hijo.
Estos centros cuentan con equipos de última generación, incluyendo tecnología robótica y realidad virtual, que pueden ofrecer mejores oportunidades de recuperación para Matías, quienes los médicos recomiendan altamente.
Una comunidad unida por Matías
En paralelo, la familia ha iniciado una campaña solidaria llamada #TodosporMati para costear los gastos que implican el viaje y tratamiento en España. Ofrecen gorros de natación a $20.000 y reciben donaciones a través del alias lucianomartinbottoni.
Matías comparte un mensaje alentador: la gratitud y el cariño recibido facilitan este arduo camino. “A la gente le diría que no deje para luego lo que puede hacer hoy, ya que el futuro es incierto”, concluye el joven nadador.
La familia Bottoni afronta el reto más grande de sus vidas, con un espíritu inquebrantable y un deseo constante de ver a Matías volver a ponerse de pie.
