El revuelo en el barrio Bombal de Mendoza
El apacible barrio de Bombal, que se encuentra entre Ciudad y Godoy Cruz en Mendoza, ha captado la atención de numerosos periodistas debido a un famoso residente local implicado en un incidente en el Dolphin Mall de Miami: el famoso estilista Diego Xiccato (46), quien fue uno de los cinco individuos arrestados bajo la acusación de robo en varias tiendas conocidas.
Un grupo de amigos bajo sospecha
Los otros involucrados son: Mauricio Ariel Aparo (49); Sebastián Luis Moya (41); Juan Manuel Zuloaga (49); y Juan Pablo Rua (45). Todos han retornado a Mendoza. Arribaron el jueves por la mañana, volaron desde Miami a Santiago de Chile y luego cruzaron a Mendoza por el Paso Cristo Redentor en una camioneta particular.
La Justicia estadounidense los acusa de haber planificado un robo en el famoso centro comercial, basándose en imágenes de cámaras de seguridad y el seguimiento del personal del mall al grupo de amigos mendocinos.
“No sabemos cuándo volverá a trabajar Diego, debido a la gran exposición mediática que ha tenido el caso”, comenta una estilista que comparte espacio de trabajo con Xiccato, en la intersección de República del Líbano e Yrigoyen, en el corazón del barrio Bombal.
Los residentes observan desde sus ventanas la presencia de cámaras y periodistas en el lugar. La peluquería continúa su actividad pero mantiene las puertas cerradas. Solo pueden entrar los clientes, principalmente mujeres. Algunas piden ingresar y salir por la puerta trasera para evitar ser vistas por las cámaras.
“Diego lleva más de 25 años trabajando aquí, es muy conocido por toda la comunidad, estamos bastante sorprendidos”, relató una residente que prefirió permanecer en el anonimato.
Una situación de sorpresa similar se observa en el taller Monza Suspensiones, especializado en alineación y balanceo, ubicado en Boulogne Sur Mer 1493, Godoy Cruz, que pertenece a Aparo.
Martín Aparo, hermano de Mauricio y también empleado del taller, mencionó en una entrevista con Canal 9 de Mendoza que el incidente del Dolphin Mall fue “una travesura de adolescentes de 15 años”.
Martín criticó la magnitud mediática del caso: “Los conozco a todos, provienen de buenas familias. Ha sido una tontería. Ninguno de ellos es un criminal”, aseveró.
Comentó que habló por teléfono con su hermano tras su liberación: “Estaba confundido. No son criminales, nos parecía muy raro lo que había ocurrido. Son un grupo de tontos”, explicó.
Luego de declarar ante la jueza Mindy Glazer, quien les asignó una fianza entre 4,000 y 4,500 dólares por persona, los cinco recibieron permiso para regresar a Argentina. Adquirieron sus pasajes para el miércoles 3 de diciembre.
No fueron expulsados del país ni se les revocó la visa. El proceso sigue abierto y deberán regresar a Estados Unidos para comparecer ante la jueza Glazer. La audiencia final del caso está programada para el 29 de enero por la Justicia estadounidense.
