Nueva etapa tras años de separación
La entrevista fue difícil de coordinar, solo se confirmó un día antes de realizarse. Las razones eran comprensibles: tras una década distanciados, un padre se reencontraba con su hijo. Ese primer encuentro, a principios de agosto, fue seguido por otros tres. “Nos estamos redescubriendo, es muy movilizante, apenas podemos con lo que sentimos. ¿Cómo esperas que lidiemos con un periodista y una cámara?”, se excusaba con razón el padre. Finalmente, llegó el mensaje esperado: “Nos vemos el viernes por la tarde en mi consultorio”.
El entorno del reencuentro
Pablo Ghisoni (57), médico obstetra, propuso reunirse en su centro médico ubicado en Lomas de Zamora. Primero, claro, consultó a su hijo Tomás (23) si estaba dispuesto a hablar con Clarín. La respuesta fue positiva. “Si antes lo enfrentamos por separado en momentos de crisis, ¿cómo no lo vamos a hacer ahora, con la posibilidad de enderezar el rumbo?”, fue la reflexión que facilitó el acuerdo.
Reflexiones y emociones
En una helada tarde de viernes, en el sur del Conurbano, padre e hijo posaron para unas fotos en silencio en un patio interno. La carga emocional era evidente. Cronista, fotógrafo y videógrafo accedimos al consultorio. Aún había una distancia visible entre ellos, sin los excesos de afecto que la situación no ameritaba. De vez en cuando una sonrisa genuina rompía el hielo.
Pablo admite estar “todo roto por dentro”, enfrentando el desafío de recomponer su vida. “Estoy tratando de juntar las piezas, aunque llevará tiempo”, expresa el médico. Por su parte, Tomás, estudiante de Derecho, confiesa sentirse aliviado tras la publicación de un video que fue viral. “Era una carga enorme sostener una mentira, y liberarme me ayudó, pero no mitiga la culpa por el daño que causé”, comparte.
El 23 de julio, un video de Tomás sacudió las redes desde el salón de usos múltiples de su casa en Ciudadela. “Me llamo Tomás Ghisoni. En mi adolescencia acusé falsamente a mi padre de algo muy grave, y lo más difícil fue mantener esa mentira por más de diez años”, comenzaba diciendo el joven, quien lidera una empresa de telecomunicaciones.
“Crecí escuchando que debía temerle a mi papá, que nos había hecho daño. Y, como hijo, creí esas palabras”, continuaba el video. “La historia no fue invención mía, sino influenciada por mi madre. Mi padre fue encarcelado tres años, perdió todo: su trabajo, su dignidad, mientras yo perdía la verdad y a mi papá”.
Pablo reveló que estuvo al borde de terminar con su vida por la denuncia falsa promovida por su exesposa. Andrea Karina Vázquez, madre de sus tres hijos y obstetra, actualmente es subdirectora en el área de Mujeres, Políticas de Género y Diversidades en la Municipalidad de La Matanza.
Pablo permaneció detenido hasta 2022, liberado finalmente en 2023 al ser absuelto por el tribunal. En un fallo reciente, la apelación presentada por Vázquez fue rechazada. La pareja de médicos estuvo unida nueve años, separándose en 2009.
“Es increíble la fortaleza de mi papá, su capacidad de resiliencia y su generosidad al abrirme nuevamente las puertas. Aunque herido, pudo levantar cabeza y reconstruir su vida después de enfrentar una acusación tan dura de alguien tan cercano. Una falsa denuncia golpea a nivel personal y familiar y deja cicatrices”, detalla nervioso Tomás.
Separados por una falsa acusación y ahora reunidos, la tensión es palpable, pero comprensible tras verse cuatro veces en solo 32 días. “Estábamos en lugares diferentes: yo, buscando expiar mi culpa, y él, necesitando tiempo”. El primer paso hacia la reconciliación fue un video en el que se disculpa y que provoca su nuevo encuentro.
“En ese primer encuentro en un bar, no sabía cómo saludarlo. Opté por un abrazo largo y emotivo. Apelamos a la naturalidad en un momento lleno de emociones y nervios”, recuerda Tomás. “Decidimos mirar hacia adelante”, añade Pablo, quien recalca que es momento de reconstruir la relación poniendo el foco en el presente.
Pablo también reflexiona sobre el proceso de dejar atrás el pasado. “No nos sirve remover el pasado. Como le dije a Tomás, debemos avanzar, reconstruir con lo que tenemos y redescubrirnos”, apunta. Al reencontrarse con su hijo adulto después de una década, reconoce un empresario joven, maduro y consciente que busca retractarse.
Pablo aprecia sus actuales lazos familiares, especialmente la relación con su pareja, describiéndola como un pilar esencial. “Aunque estoy un poco a la defensiva, es porque debo protegerme”. Entiende el miedo a ser herido otra vez y la dificultad de integrar a la familia.
En un emotivo encuentro con su hijo y su novia, Aldana, Pablo reflexiona sobre el tiempo necesario para reunir todas las piezas de su relación familiar. “Paciencia, lo que pasó fue muy duro para todos”, afirma.
Tomás, entendiendo los temores de su padre, busca recuperar el tiempo perdido, compartiendo actividades como el tenis. “Disfruto estar con él, redescubro similitudes y gustos afines”, dice.
La preocupación por su hermano menor es compartida. “Deseo su bienestar, pero cualquier progreso dependerá de su voluntad”, comenta Pablo. Tomás añade: “Lo he visto, está bien, aunque confuso”.
Reflexionando sobre el pasado, Tomás admite que celebrar el encarcelamiento de su padre fue un error causado por una mentira en la que creía firmemente. Ahora trata de no repetir esos errores.
Contemplando el pasado y las virtudes de su madre, Tomás revela una relación compleja. Reconoce sus talentos, pese al dolor causado. “A su manera, creo que me quiere, aunque a su estilo”, reflexiona.
Tomás se expresa veraz y Pablo escucha, analizando sentimientos. “Valoro su valentía para admitir errores del pasado. Necesitamos todos apoyo psicológico”, concluye.
Saliendo del instituto médico, una nueva oportunidad se siente en el aire. “Es un camino largo pero lleno de esperanza”, comentan al despedirse con un abrazo fuerte, mirando un futuro más luminoso.
