Quimey, una joven de 14 años residente del barrio 20 de Junio en el oeste del Conurbano, sufrió una violenta agresión el pasado domingo mientras asistía a un evento de carnaval en un barrio vecino junto a sus dos hermanos y la cuñada. En lugar de disfrutar de la festividad y la comunidad, fue brutalmente golpeada por cinco jóvenes hasta perder el conocimiento.
Un ataque inesperado en el corso de Morón
El incidente ocurrió en las primeras horas del domingo en el barrio Patagones de Morón, cercano a Castelar. Quimey había acudido al corso que se celebraba en las calles Patagones y Charcas, junto a su familia y un primo bebé. Quimey tiene un trastorno del espectro autista leve y otras condiciones neurológicas.
Al poco tiempo de llegar, un grupo de chicas comenzó, según testigos presenciales, a hostigarla. Inicialmente intentaron conversar con ella, luego la retaron a una pelea “uno a uno”, pero antes de que pudiera reaccionar, ya estaba en el suelo, pues la tomaron del cabello. Según los videos difundidos en medios locales, una de las chicas, vestida con una camiseta sin mangas roja, se abalanzó sobre ella y comenzó a golpearla brutalmente mientras estaba en el piso.
Familiares impotentes ante la agresión
Se escucha en los videos a una de las chicas animando a la agresora con un “Dale, Mia. Dale, dale”. En el suelo, Quimey seguía siendo agredida. Su hermano mayor, de 16 años, intentó intervenir para protegerla, pero la agresiva multitud se lo impidió. Los otros acompañantes, entre ellos su otro hermano y su cuñada, estaban ocupados cambiándole los pañales al bebé.
Después de quedar inconsciente y sufrir convulsiones, Quimey recibió atención médica del SAME, que la trasladó al Hospital Posadas alrededor de las 5:30 am del domingo. Presentaba convulsiones, múltiples golpes y suciedad por tierra y pasto tras el ataque. Le realizaron varios exámenes médicos, incluyendo tomografías, ecografías y radiografías, siendo diagnosticada con politraumatismos. Tras 14 horas bajo observación, fue dada de alta.
A pesar de su mejora física, el estado emocional de Quimey se ha deteriorado, manifestando ataques de pánico, temor y dificultades para dormir. Su madre denunció a las agresoras identificadas en la Comisaría 4° de Morón, y planea hacer lo mismo en la fiscalía. Dos de las agresoras identificadas son menores, mientras que otras no han sido localizadas.
Sobre el estado de salud de Quimey, su madre Valeria comentó: “Afortunadamente, mi hija solo sufrió politraumatismos”. En relación a las agresoras, señaló que Quimey conocía a algunas por vivir en barrios cercanos, como Manzanar, pero no mantenían contacto directo, solo a través de redes sociales, una interacción común entre los jóvenes actualmente.
Valeria también expresó su pesar porque a Quimey la califican despectivamente debido a su condición, le dicen que debe asistir a una escuela especial, y la atacan en Instagram. “Quiero que esta situación salga a la luz”, pidió con angustia.
